Se cumple 64 años de las solemnes celebraciones de la finalización de los trabajos de remodelación de la Santa Iglesia Catedral de San Cristóbal, magna obra iniciativa del obispo de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Alejandro Fernández Feo-Tinoco, y que aún podemos contemplar en toda su majestuosidad arquitectónica como símbolo urbano e ícono de nuestra ciudad cordial.
Cumpliendo la tradición de la liturgia romana y acompañado por las autoridades de la época y de todo el pueblo católico sancristobalense y una multitud venida de todos los rincones del Táchira.
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El día miércoles 5 de abril, en vísperas, hizo la traslación a la Catedral de las reliquias de los santos mártires San Sebastián y San Cristóbal de Licia, las cuales permanecieron en vigilia.

Por igual, y recordando que los antiguos padres de la Iglesia, meditando la palabra de Dios, no dudaron en afirmar que Cristo fue, al mismo tiempo, la víctima, el sacerdote y el altar de su propio sacrificio, en solemne ceremonia religiosa realizada el jueves 6 de abril de 1961, el Obispo Mons. Fernández-Feo consagra el nuevo templo y el altar mayor colocando en el sepulcro de dicho altar las lipsanotecas (cajas para guardar reliquias de santos) con las reliquias. Asimismo, ordenó colocar en el frontal de sobrias formas de mármol gris pulido no friable del altar, la inscripción del pasaje de la Escritura: “Considerad la roca de la que fuisteis tallados (Isaías 51, 1-2)”.

Recordando este acto solemne, la parroquia primada del Táchira, El Sagrario-Catedral, con su párroco Pbro. Lucio León Duque y todo el equipo parroquial que le acompaña, e invitando a todos aquellos que quieran colaborar, está dedicado a un arduo trabajo de recuperación y restauración de la edificación, cuyo horizonte es la revitalización de los espacios históricos de nuestra Catedral para el servicio pastoral y la evangelización, preservando nuestra identidad arquitectónica y religiosa tachirense.
San Sebastián y San Cristóbal, rueguen por nosotros.

