San Virgilio fue al encuentro del creador el 27 de noviembre de 784 en Salzburgo. Fue canonizado en 1233 por el Papa Gregorio IX y es patrono de la diócesis de Salzburgo, una de las más antiguas del mundo germano
“Abdías es un profeta enigmático cuya vida está poco documentada en las Escrituras y la tradición. Sin embargo, sus escritos y su papel profético ofrecen profundas enseñanzas sobre la soberanía de Dios y el triunfo del bien sobre el mal”
“El 12 de noviembre del año 1463, sintiéndose morir pidió un crucifijo y recitando aquel himno del Viernes Santo que dice: "¡Dulce leño, dulces clavos que soportásteis tan dulce peso!" expiró santamente”
A los doce años empezó a demostrar su capacidad para los oficios aprendiendo peluquería, asistente de dentista y medicina natural. La infancia del Santo y su adolescencia la vivió en pobreza y todas las vicisitudes que para la época padecía la comunidad de la raza negra
En el año 1942 con el llamado latente al sacerdocio, participó de manera clandestina en los cursos de formación del seminario mayor de Cracovia, el cual era encabezado por el arzobispo Adam Stefan Sapieha
La tradición relata que la madre de Cristo se le apareció a San Pedro Nolasco en el siglo XIII para motivarlo a liberar a aquellos cristianos que se encontraban privados de libertad por parte de los musulmanes. Las víctimas eran trasladadas hasta el Norte de África