La solemne Eucaristía estuvo presidida por Monseñor Juan Alberto Ayala, obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, quien acompañó a la feligresía en una liturgia cargada de profunda oración, esperanza y fraternidad
Invitamos a todo el Pueblo de Dios a acompañar con su oración a este primer grupo, para que el Espíritu Santo renueve sus corazones y bendiga su ministerio al servicio de nuestra Iglesia local
️Durante la homilía, se destacó el ejemplo de la patrona limeña como un modelo de respuesta radical al llamado de Dios: un camino que no busca comodidades ni reconocimientos mundanos, sino la transformación interior, la entrega apasionada y la renuncia
Antes del rezo del Ángelus el Santo Padre reflexionó sobre la parábola del fariseo y el publicano, con sus dos movimientos “subir” y “bajar” que ayudan a lograr el “humilde” encuentro con Dios en la oración.
La solemne Eucaristía estuvo presidida por Monseñor Juan Alberto Ayala, obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, quien acompañó a la feligresía en una liturgia cargada de profunda oración, esperanza y fraternidad
Invitamos a todo el Pueblo de Dios a acompañar con su oración a este primer grupo, para que el Espíritu Santo renueve sus corazones y bendiga su ministerio al servicio de nuestra Iglesia local
️Durante la homilía, se destacó el ejemplo de la patrona limeña como un modelo de respuesta radical al llamado de Dios: un camino que no busca comodidades ni reconocimientos mundanos, sino la transformación interior, la entrega apasionada y la renuncia