30.5 C
Venezuela
lunes, abril 6, 2026
HomeEspiritualidadBenito Biscop

Benito Biscop

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Viernes Santo: El silencio que habla de amor en la Catedral

Jesús experimenta el silencio de Dios para que nosotros nunca nos sintamos solos. Es el grito de quien sufre la soledad o el desánimo. Monseñor nos recordó que “en el abismo del sufrimiento, Dios sigue presente como Padre”, abrazando nuestras propias angustias

Inician el Triduo Pascual monseñor Lisandro Rivas preside la cena del Señor en la Catedral

"Esta Eucaristía quiere sumergir a nuestra ciudad episcopal en la fuente de verdadera vida: Dios, quien nos acompaña siempre"

Monseñor Juan Ayala preside la cena del Señor en San Antonio del Táchira

“La vida tiene su principio y su fin; la mejor forma de vivirla es entregarle nuestro tiempo a Dios”

Un gesto de amor en la periferia: monseñor Lisandro Rivas con los jóvenes del centro de rehabilitación

"Nadie está tan lejos que el amor de Dios no pueda alcanzarlo. El lavatorio de los pies es la invitación a levantarse y volver a empezar bajo la mirada del Maestro"

Miércoles Santo: Permanecer en la vid para dar frutos de amor

Acompañado por el vicario parroquial Pbro. Henry Escalante, nuestro Pastor nos invitó a sumergirnos en el capítulo 15 de San Juan: "Yo soy la vid, ustedes los sarmientos"
spot_imgspot_img

Tal vez las palabras más apropiadas para alabar a San Benito Biscop son las que se encuentran en la Vita quinque sanctorum abbatum del venerable san Beda: “Fue confiado por sus padres a los siete años para que lo educara, y se convirtió así en mi más ilustre discípulo y en una de mis mayores glorias”.

A los 25 años, Benito renunció a los favores del rey Oswiu para ponerse al servicio del verdadero Rey, Jesucristo, para recibir no un corruptible don terrenal, sino un reino eterno en la ciudad celestial; abandonó su casa, sus familiares y la patria por Cristo y por el Evangelio, para recibir el céntuplo y poseer la vida eterna. En el año 653, después de haber hecho su elección, Benito hizo el primero de sus seis viajes a Roma para manifestar su devoción a los Santos Pedro y Pablo y al Papa, como también para buscar modelos de vida y de instituciones monásticas, tanto en Roma como en los varios lugares por donde pasaba.

Le puede interesar: Docentes protestaron en Táchira para exigir salarios

Con razón pudo decir en su lecho de muerte: “Hijitos míos, no crean que me inventé la constitución que les he dado. Después de haber visitado diecisiete monasterios, de los que traté de conocer perfectamente las leyes y las costumbres, reuní las reglas que me parecieron mejores y esta selección es la que les he dado”. En Lerino, por ejemplo, durante el segundo viaje a Roma, en el 665, permaneció casi dos años. No sólo se contentaba con buscar modelos de vida, sino también numerosos libros, documentales iconográficos, reliquias de santos, ornamentos sagrados y otros objetos que sirvieran para el culto en perfecta sintonía con la Iglesia de Roma.

Lee también: Trabajar por la paz no con buenas palabras, sino con los hechos

Incluso, una vez le pidió al Papa Agatón que le enviara al cantor de la Basílica de San Pedro, el abad Juan, para que les enseñara el canto romano a sus monjes de los monasterios de Wearmouth y de Yarrow, dedicados naturalmente uno a San Pedro y el otro a San Pablo. Cuando regresó del sexto viaje a Roma, tuvo la desagradable sorpresa de encontrar casi destruidas sus instituciones a causa de una epidemia. San Benito Biscop murió el 12 de enero del año 690 a la edad de 62 años.

NOTAS RELACIONADAS

Viernes Santo: El silencio que habla de amor en la Catedral

Jesús experimenta el silencio de Dios para que nosotros nunca nos sintamos solos. Es el grito de quien sufre la soledad o el desánimo. Monseñor nos recordó que “en el abismo del sufrimiento, Dios sigue presente como Padre”, abrazando nuestras propias angustias

Inician el Triduo Pascual monseñor Lisandro Rivas preside la cena del Señor en la Catedral

"Esta Eucaristía quiere sumergir a nuestra ciudad episcopal en la fuente de verdadera vida: Dios, quien nos acompaña siempre"

Monseñor Juan Ayala preside la cena del Señor en San Antonio del Táchira

“La vida tiene su principio y su fin; la mejor forma de vivirla es entregarle nuestro tiempo a Dios”

Un gesto de amor en la periferia: monseñor Lisandro Rivas con los jóvenes del centro de rehabilitación

"Nadie está tan lejos que el amor de Dios no pueda alcanzarlo. El lavatorio de los pies es la invitación a levantarse y volver a empezar bajo la mirada del Maestro"

Miércoles Santo: Permanecer en la vid para dar frutos de amor

Acompañado por el vicario parroquial Pbro. Henry Escalante, nuestro Pastor nos invitó a sumergirnos en el capítulo 15 de San Juan: "Yo soy la vid, ustedes los sarmientos"

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img
Previous article
Next article

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here