28.7 C
Venezuela
miércoles, abril 2, 2025
HomeOpiniónNecesitados de oración

Necesitados de oración

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Realizaron Encuentro Nacional de Referentes Diocesanos de la Catequesis

“La idea de la catequesis es iniciar a las personas en la fe y que cuando finalicen sus procesos quieran seguir encontrándose más con Jesús, conociéndole y siguiéndole. En otras palabras, es permitirle a cada participante, transformase en discípulo misionero”

Papa Francisco: Dios no puede pasar sin buscar al que está perdido

"Quizá nosotros también nos sintamos así a veces: desesperanzados. Zaqueo, en cambio, descubrió que el Señor ya lo estaba buscando"

Parolin: Juan Pablo II, peregrino incansable, bendice a la humanidad herida

“Recordamos su incansable servicio a la paz, sus apasionadas exhortaciones, sus iniciativas diplomáticas para intentar hasta el final evitar las guerras”

Mons. Ayala: «¡Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad! así vivió el padre Régulo»

La Diócesis de San Cristóbal agradece a Dios por la vida del padre Régulo Aldana y ora por su eterno descanso junto al Señor, a quien en vida sirvió de manera fiel

Fundación Hospital San Antonio: las manos de Dios en la tierra

La Fundación Hospital San Antonio comenzó a servir el 22 de diciembre de 1898 como una sede de caridad en una vieja casona de Don Gabriel Cárdenas Martínez y que se acrecentó en un terreno contiguo que otorgó el señor Vicente Sánchez
spot_imgspot_img

“Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado.”  (Sal 31)

En este domingo se acerca a Jesús un leproso. Según las costumbres de la época no podían los leprosos permanecer en la comunidad ni participar del culto: se sentían expulsados por los hombres y rechazados por Dios.  En la primera lectura la persona afectada de lepra llevará la ropa desgarrada y los cabellos sueltos; se cubrirá hasta la boca e irá gritando: ‘¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!’ Será impuro mientras dure su afección. Por ser impuro, ha sido apartado y su morada estará fuera del campamento y nadie podía ni tratarlo ni acercarse a él. Sin embargo, en el Evangelio, leemos que el leproso se acerca a Jesús, habla con Él, y le hace una súplica de rodillas: “si tú quieres, puedes curarme”. Jesús no lo rechaza: lo toca, lo cura y para esto utiliza la palabra SANA. Esta escena es como un resumen de la situación que se da en el mundo cuando el Hijo de Dios viene a nosotros y le suplicamos.

Le puede interesar: El Papa: La caridad de Mama Antula se impone ante el individualismo radical

Todos necesitamos ser sanados. Nuestras manos están manchadas: porque somos egoístas; porque oramos; porque solo golpeamos; por los malos trabajos; porque las extendemos hacia lo que no debemos. Nuestros labios están manchados: de blasfemias, de injurias, de supersticiones, de mentiras, de murmuraciones. Nuestros corazones están manchados: de odios, de malos deseos, de segundas intenciones, de pensamientos retorcidos, de infidelidades, de violencias, de faltas de perdón. Esta lepra espiritual, es para el hombre mucho más hiriente que cualquier enfermedad física. En nuestra sociedad, se da la espalda y se huye de los que puedan contagiarnos de alguna enfermedad. Pero nos rodeamos de situaciones y compañías que provocan esta lepra interior: malas juntas, falsas relaciones, comentarios, críticas despiadadas, calumnia, y chismes.

Sólo la grandeza de Dios, unida al reconocimiento de nuestras miserias, puede levantarnos del abismo.  La humanidad rompe la armonía con Dios, con los demás, consigo misma. Y Jesús nos enseña la actitud de Dios: conmovido, obra con amor y misericordia, siendo verdadero Dios y al ser verdadero hombre conoce el corazón humano. Dios no sólo se compadece del hombre con amor, sino que lo transforma. Dios limpia nuestros pecados y con los sacramentos nos dice: ¡hoy se puede empezar de cero!

Le puede interesar: Trabajo diaconal ya comienza palpitar en las comunidades tachirenses

UNIDOS A MARÍA SANTÍSIMA Junto a María, nuestra madre, podemos adquirir esa paz y esa gracia que solo ella puede darnos, por su fe inmensa y su abandono total a Dios. El Señor ama, toca, perdona y pone al hombre en contacto supremo con su Divina misericordia, para darle vida al hombre en abundancia, para transformar la miseria en gozo y que seamos testigos del amor de los amores.  Así sea.


Pbro. José Lucio León Duque

NOTAS RELACIONADAS

Realizaron Encuentro Nacional de Referentes Diocesanos de la Catequesis

“La idea de la catequesis es iniciar a las personas en la fe y que cuando finalicen sus procesos quieran seguir encontrándose más con Jesús, conociéndole y siguiéndole. En otras palabras, es permitirle a cada participante, transformase en discípulo misionero”

Papa Francisco: Dios no puede pasar sin buscar al que está perdido

"Quizá nosotros también nos sintamos así a veces: desesperanzados. Zaqueo, en cambio, descubrió que el Señor ya lo estaba buscando"

Parolin: Juan Pablo II, peregrino incansable, bendice a la humanidad herida

“Recordamos su incansable servicio a la paz, sus apasionadas exhortaciones, sus iniciativas diplomáticas para intentar hasta el final evitar las guerras”

Mons. Ayala: «¡Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad! así vivió el padre Régulo»

La Diócesis de San Cristóbal agradece a Dios por la vida del padre Régulo Aldana y ora por su eterno descanso junto al Señor, a quien en vida sirvió de manera fiel

Fundación Hospital San Antonio: las manos de Dios en la tierra

La Fundación Hospital San Antonio comenzó a servir el 22 de diciembre de 1898 como una sede de caridad en una vieja casona de Don Gabriel Cárdenas Martínez y que se acrecentó en un terreno contiguo que otorgó el señor Vicente Sánchez

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here