Santa Ángela de Merici fue una religiosa fundadora de la Compañía de Santa Úrsula, nació el 21 de marzo de 1474 en Desenzano del Garda, Italia. Desde joven, mostró un profundo y determinante compromiso con la fe cristiana y un particular interés por el acompañamiento y bienestar de las jóvenes.
Se formó en una familia campesina colmada de fe y muy creyente, donde tenían como práctica rutinaria y entusiasta la lectura de la vida de un santo, una acción que fue construyendo en su esencia un amor integral y lleno de humildad por la religión.
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A corta edad quedó huérfana de padre y madre y marcó su vida y trastocó buena parte de su entereza por la fe. Después durante toda su vida le pediría perdón a Dios por no haber confiado lo suficientemente en su juventud en la Providencia Divina que a nadie abandona.
“Esta condición de vida la llevó a dedicarse a la vida religiosa. Después de experimentar una serie de visiones en las que sintió una llamada divina, Ángela decidió fundar una comunidad dedicada a la formación espiritual y moral de las niñas y mujeres jóvenes, en un tiempo en que esto era poco común. En 1535, estableció la Compañía de Santa Úrsula, una congregación que no solo se dedicaba a la educación, sino que también promovía la vida comunitaria y la caridad”.
Hizo énfasis en la educación como un medio idóneo para empoderar a las mujeres y ayudarlas a vivir una vida cristiana completa. Las enseñanzas que entregaba se centraban en la fe, la esperanza y la caridad, con lo cual pretendía la construcción de formación de mujeres fuertes y virtuosas que contribuyeran de manera cabal a la sociedad.

“Falleció el 27 de enero de 1540 en Brescia, Italia. Su legado perdura a través de la Compañía de Santa Úrsula, que se extendió por varias partes del mundo y continúa su labor educativa (…) santa Ángela de Merici fue canonizada por el Papa Pío IX en 1807. Su festividad se celebra el 27 de enero.
Considerada patrona de los educadores su vida hoy día sigue siendo fuente de inspiración para muchos en los que destacan a los que están comprometidos con la enseñanza y a todas las mujeres que en su lucha por igualdad en todas sus estancias se preparan para empoderarse.
Oración
Señor esperanza y vida mía.
Recibe Señor mi corazón,
mi libertad y mi voluntad.
Todo mi obrar y mi pensar,
te entrego Señor todo lo mío,
ofrezco a tus pies todo mi ser
recíbelo, te lo ruego yo
que no merezco
nada de ti,
ilumina mi corazón,
que no te ofenda jamás.
Fortalece mi espíritu
para que nunca
se aparte de tu rostro
para que no
me separa de ti,
ilumina mi corazón
que no te ofenda jamás.
Fortalece mi espíritu,
para que nunca
se aparte de tu rostro
ara que no
me separa de ti.
Amén.
Carlos A. Ramírez B.


