La vía que comunica Las Vegas de Táriba con Arjona y El Junco, está gravemente deteriorada, afectando el paso vehicular y peatonal para habitantes y trabajadores que hacen uso de esta importante arteria vial del municipio Cárdenas.
La llamada “Cuesta de Las Molinas”, es un tramo que, según levantamiento topográfico abarca 250m de largo y mantiene un flujo vehicular importante por ser la vía principal de Arjona, donde circulan particulares, transporte público y vehículos de carga pesada por ser zona habitacional, escolar, agrícola y de mataderos.
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Actualmente la cuesta presenta hundimientos, zanjas, sedimentos y huecos que, según expertos, son producto de una falla que existe en la zona por la tierra greda y la humedad persistente. Igualmente, vecinos afirman que el deterioro de la vialidad inicia allí y se mantiene hasta las zonas de El Junco y Capachito.
Luis García, usuario de la vía, manifiesta saber de numerosos vecinos cuyos vehículos han tenido daños mecánicos, principalmente en el tren delantero y neumáticos; asimismo, resalta su preocupación, debido a que ha ocurrido accidentes producto de las maniobras que deben realizar los conductores para evitar accidentes.

García destaca que el alumbrado público no está funcionando en su totalidad, afectando la visión nocturna y propiciando hechos delictivos.
“Deben dar una mirada a la comunidad de Arjona, esto está acabando con nuestros vehículos, ya he perdido 4 cauchos por caerle a huecos en la cuesta” expresó un conductor que prefirió no identificarse.
Sandra Chacón, vecina del sector, informa que este es un problema que siempre ha afectado al sector, siendo numerosas las veces que han quedado incomunicados por los deslizamientos que han obstruido la vía, sobretodo en los periodos de lluvia, donde afirma “los gobiernos de turno solo hacen trabajos de limpieza y no arreglan el problema”.

Chacón, resalta que último trabajo de envergadura realizado en la cuesta, fue un muro de gaviones para contener el cerro, desde entonces afirma que este detuvo el deslizamiento, pero la tierra que se encuentra debajo de la carretera sigue cediendo hacia la quebrada Charaveca, debido a la falla del sistema de drenaje existente.
Ingeniero Civil, que prefirió no identificarse, asegura que los trabajos que se puedan realizar dependen de una solución hidráulica integral. Explica que el agrandamiento de la torrentera y la corrección de los drenajes son pasos previos obligatorios; de lo contrario, la inestabilidad del terreno permanecerá, llevando al fracaso cualquier esfuerzo de pavimentación que se realice.

A la problemática de infraestructura se suma la alerta del sector transporte, cuyos operadores han manifestado no poder mantener el servicio bajo las condiciones viales actuales. Conductores de la línea San José y Rústicos La Consolación, advierten que, de no ejecutarse las reparaciones urgentes se verán obligados a suspender el tránsito por la zona debido a los daños que sufren las unidades, quedando los habitantes sin poder movilizarse.
Carlos Alviarez, habitante de El Junco, manifiesta su temor porque “la cuesta puede colapsar en cualquier momento, por los años que tiene en ese estado”, resaltando que las demás vías de acceso hacia el Junco y Arjona por medio de la carretera Transandina también se encuentran en mal estado, e insta a las autoridades municipales, regionales y nacionales, a atender esta problemática realizando los trabajos pertinentes para no quedar incomunicados.
Leonela Colmenares


