Este 1 de mayo, la comunidad del municipio Torbes se desbordó en fe para celebrar la fiesta patronal de la parroquia San José Obrero. La solemne eucaristía estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Monseñor Lisandro Rivas, quien estuvo acompañado por el obispo auxiliar, monseñor Juan Alberto Ayala.
La celebración litúrgica contó además, con la presencia de los presbíteros Noé Sánchez, Mauro Orrú, Xavier Mora, Jesús Romero y el seminarista José Gregorio Lavacude, en un ambiente de profunda comunión eclesial.
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Durante su homilía, Monseñor Rivas enfatizó que la humanidad fue creada para custodiar y hacer progresar la creación.
«No podemos perder la vocación de educar a los jóvenes para que formen parte de una nueva sociedad, con el sacrificio y la entrega que requiere el trabajo digno», expresó.

Recordó la figura de San José como modelo de sencillez, sosteniendo que el santo «nos recuerda que Jesús perteneció a una clase humilde, la de aquellos que se ganan el sustento diario con el esfuerzo de sus manos».
El obispo subrayó la vigencia de la Doctrina Social de la Iglesia, la cual invita a reflexionar sobre el impacto del trabajo en la familia y las instituciones.

Destacó que la Iglesia se mantiene firme en la defensa de los derechos laborales, acompañando siempre las justas luchas de los trabajadores.
A la celebración asistieron la alcaldesa Charly Rojas, junto a concejales y representantes de los cuerpos de seguridad y Protección Civil, quienes se unieron a la feligresía en este día de júbilo patronal.

El Pueblo de Dios en Torbes renovó su esperanza y fe, inspirados por el testimonio de San José Obrero, patrono de los trabajadores.


