

En un ambiente de profunda fe, regocijo y comunión eclesial, la comunidad de Llano Jorge, en el municipio Bolívar, celebró la solemnidad de su santa patrona, Nuestra Señora de la Luz.
La Santa Eucaristía estuvo presidida por el obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, Monseñor Juan Alberto Ayala, quien estuvo acompañado por el párroco local, el presbítero Richard García, grupos de Emaús, apostolados y una masiva concurrencia de fieles.
Lea también: IA: en el Vaticano, debate sobre ética, medios y el futuro humano
Durante la homilía, Monseñor Juan Alberto Ayala centró su reflexión en la identidad cristiana como portadora de la luz de Cristo, tomando como modelo perfecto a la Santísima Virgen María bajo esta advocación tan querida por la comunidad.

El prelado exhortó a la feligresía a irradiar esa presencia divina en todos los entornos cotidianos: el hogar, el puesto de trabajo, la vida parroquial y el tejido comunitario.
Con un fuerte llamado a la conversión personal, el Obispo Auxiliar remarcó una exhortación que resonó en el corazón de los asistentes:
“Deja que la Luz de Cristo te ilumine para salir de la oscuridad del pecado”.

Haciendo eco del pasaje evangélico de las Bodas de Caná, donde el vino llegó a faltar, Monseñor Ayala subrayó el papel intercesor y pedagógico de la Madre de Dios. Explicó que la Virgen María no busca el protagonismo para sí misma, sino que nos señala e introduce directamente en el misterio de su Hijo.
El obispo recordó que la gran enseñanza de este hermoso pasaje bíblico radica en la total docilidad a la Palabra, sintetizada en la célebre frase mariana: «Hagan lo que Él les diga». De este modo, la Santísima Virgen se presenta ante la Iglesia de Llano Jorge como la maestra de la obediencia, guiando a cada creyente a cumplir fielmente las enseñanzas de Jesucristo.

Al concluir la celebración litúrgica, el párroco Richard García expresó su gratitud al Obispo Auxiliar por su cercanía pastoral, así como a todos los movimientos de apostolado y servidores que hicieron posible el desarrollo de estas fiestas patronales, las cuales renuevan la esperanza y la identidad espiritual de esta laboriosa zona fronteriza.





Prensa DC


