Como parte del fortalecimiento de nuestro equipo diocesano, los integrantes responsables del Plan S.A.M.A.N. participaron en una importante jornada de capacitación impartida por UNICEF, orientada a la atención nutricional de niños y niñas, madres embarazadas y madres lactantes.
Esta formación nos permite seguir creciendo en conocimientos y capacidades para brindar una respuesta más humana, cercana y efectiva a quienes más lo necesitan.
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Como Acción de la Iglesia, reconocemos en cada niño, en cada madre y en cada familia el rostro vivo de Cristo, que nos llama a servir con generosidad, ternura y esperanza.

Agradecemos a Dios por estas oportunidades de aprendizaje que fortalecen nuestra vocación de servicio y nos impulsan a continuar construyendo comunidades más solidarias, donde la dignidad de cada persona sea cuidada y protegida.

Que nuestra labor siga siendo signo del amor misericordioso de Dios en medio de quienes más necesitan una mano amiga.


