En la parroquia Santo Domingo de Guzmán, iglesia El Ángel de San Cristóbal se celebró el sábado 8 de agosto, la misa de la Familia Dominicana, con ocasión de la memoria litúrgica de Santo Domingo de Guzmán.
La eucaristía fue presidida por el obispo de San Cristóbal, monseñor Lisandro Rivas, acompañado por los reverendos padres de la Orden de Predicadores, fray Ángel Villasmil, vicario provincial de Venezuela; fray José Gregorio Lobo, párroco; fray William Nazareth Mendoza, Superior de la Comunidad y el padre Gustavo Gallardo.
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En la homilía, monseñor Lisandro Rivas destacó algunos aspectos importantes del legado de Santo Domingo de Guzmán, el primero es la actitud de camino emprendida para enseñar el Evangelio.
Dijo que el andar de Santo Domingo en un tiempo marcado por el desconocimiento doctrinal y hacerlo con misericordia, cercanía y alegría, es referente del llamado que hacía el papa Francisco a ser Iglesia en salida.

El segundo aspecto fue proclamar la Palabra a tiempo y a destiempo. Domingo decía «Contemplar y dar a los demás lo contemplado», hablar con Dios y de Dios.»Le inspiraba el deseo de enseñar la Palabra con compasión, no juzgando, sino predicando incansablemente para salvar almas.
Así mismo, resaltó que la predicación era producto de una profunda oración y del estudio riguroso de la Sagrada Escritura para comunicar un mensaje claro y profundo.

Al contextualizar el legado de Domingo en la realidad actual, el Obispo señaló que no podemos ser cristianos estáticos, sino una Iglesia en salida, que lleve la verdad donde prevalece la mentira.
«Hoy necesitamos iluminar una cultura con grandes retos. Frente al peligro de la deshumanización digital estamos llamados a ser fuente de empatía. En medio del dolor de tantas familias, las que viven aquí y las que están fuera, Venezuela necesita hombres de paz que mantengan encendida la lámpara de la esperanza, la justicia, la paz y la reconciliación» dijo.

Al final de la celebración, Fray Ángel Villasmil agradeció la presencia del señor Obispo y manifestó que significa un gran gesto de unión entre la Orden de Predicadores y la Diócesis de San Cristóbal.


