34.2 C
Venezuela
martes, agosto 11, 2026
HomeOpiniónUna fortaleza silenciosa

Una fortaleza silenciosa

Date:

NOTAS RELACIONADAS

25 jóvenes recibieron sacramento de la confirmación en parroquia San Juan XXIII en Pueblo Hondo 

Ofreció una catequesis sobre el significado de la Confirmación, en el cual se recibe la plenitud del Espíritu Santo que habita en los bautizados

La Grita: El tabor andino se viste de gloria en 416 años del Santo Cristo 

Concluyó con un urgente llamado a la refundación social (MH 88), enfatizando que al bajar de esta montaña sagrada, cada peregrino debe convertirse en un reflejo del Rostro Sereno, promoviendo la paz, la justicia y la reconciliación en sus comunidades

Mons. Ayala en la misa del peregrino: Dios nunca nos abandona

En la homilía, monseñor Ayala expresó a los peregrinos que ellos son un oasis de bendiciones para los sacerdotes por su disposición de venir al encuentro con el Señor y por la devoción que le manifiestan

Envío pastoral de nuestros seminaristas a La Guaira 

Con corazón dispuesto y generoso, estos jóvenes se encuentran prestando su servicio en la Diócesis de La Guaira, llevando la esperanza y el Evangelio

Más de 100 jóvenes se encontraron para orar, aprender, peregrinar a casa de la Virgen de la Consolación 

Recordamos el esfuerzo de tantos muchachos que viajaron desde distintos rincones para aprender a caminar junto a la Virgen de la Consolación, asumiendo el reto de ser consoladores para otros jóvenes
spot_imgspot_img

Leí en alguna parte que vivimos en la era de la exterioridad perfecta. Notificaciones, métricas de popularidad, la urgencia permanente de estar disponible; la cultura digital ha construido un mundo en el que el yo se derrama hacia fuera, se fragmenta en pantallas y se diluye en el aplauso efímero de los “likes”.

 Byung-Chul Han lo ha diagnosticado con dolorosa precisión al señalar que el sujeto contemporáneo ya no es explotado por un amo externo, sino que se autoexplota con la ilusión de ser libre. La violencia del sistema no viene de afuera; viene de adentro, y produce el cansancio crónico de quien nunca para.

Sin embargo, veo claramente una respuesta a este diagnóstico que no viene del mundo moderno sino de sus márgenes más inesperados. San Agustín, Marco Aurelio y Santa Teresa de Jesús. Los tres, desde tradiciones distintas y con vocabularios distintos, señalan hacia el mismo lugar: existe en el ser humano un espacio interior que ninguna fuerza exterior puede sitiar si el alma aprende a habitarlo.

Lea también: Celebraron fiesta litúrgica de Santo Domingo de Guzmán 

San Agustín pasó años buscando la verdad en todos los lugares equivocados. De las disputas filosóficas, pasando por las doctrinas del maniqueísmo hasta alcanzar honores de Cartago y Roma. Era, en el sentido más literal, un buscador, pero que lo había hecho hacia afuera. Lo que descubre en la segunda mitad de su vida es escandaloso en su simplicidad: «Tú estabas dentro de mí, más interior que lo más íntimo mío». La verdad no estaba en el horizonte de sus búsquedas externas; estaba en el centro de su propio ser, esperando a que parara de correr.

Su imperativo “No salgas fuera, vuelve a ti mismo” no condena el mundo exterior ni propone un ensimismamiento narcisista. Señala que el problema no es salir al mundo, sino salir de sí mismo como si el yo fuera un lugar vacío que hay que llenar con estímulos externos. El alma que “se arroja fuera de sí” a cada notificación es, para San Agustín, la misma alma que él describía en la Cartago del siglo IV. Una llagada, dispersa, incapaz de descansar porque busca en la superficie lo que solo existe en el fondo.

Pierre Hadot demostró que la filosofía es, sencillamente, una manera de vivir. Su lectura de las Meditaciones de Marco Aurelio revela que los apuntes del emperador son ejercicios espirituales concretos. Disciplinas de la atención orientadas a construir lo que los estoicos llamaban la ciudadela interior, espacio de la voluntad que ningún ejército y ninguna circunstancia puede tomar. Marco Aurelio gobernó el mayor imperio del mundo conocido. Todo lo que lo rodeaba era, en alguna medida, incontrolable. Sin embargo, había comprendido la distinción estoica fundamental entre lo que depende de nosotros, nuestros juicios, nuestra respuesta interior a los hechos, y lo que no depende de nosotros. La ciudadela viene a ser la comprensión de que el dolor externo no puede penetrar en ella sin nuestra anuencia.

Santa Teresa de Jesús escribió que el alma humana es un castillo de diamante o muy claro cristal, con siete moradas concéntricas y a Dios en el centro. Lo más audaz de la metáfora es que el castillo no está en ningún lugar del mundo; el castillo somos nosotros mismos.

Describe a las almas sin interioridad como agua derramada. Personas que existen fundamentalmente hacia fuera, que nunca entran en sí mismas. Aunque en el corazón del castillo, afirma, siempre está encendida una luz. Incluso cuando el alma ha olvidado completamente su interioridad, el sol no deja de brillar en el centro; simplemente, no llega su luz a las estancias exteriores porque las han tapado.

Los tres nos invitan a habitar el interior aun estando en el mundo exterior. En un sistema que necesita de nuestra dispersión para funcionar, la persona que ha construido su ciudadela es, en cierto sentido, un disidente: alguien que no está disponible para ser vaciado. Paz y Bien, a mayor gloria de Dios.

NOTAS RELACIONADAS

25 jóvenes recibieron sacramento de la confirmación en parroquia San Juan XXIII en Pueblo Hondo 

Ofreció una catequesis sobre el significado de la Confirmación, en el cual se recibe la plenitud del Espíritu Santo que habita en los bautizados

La Grita: El tabor andino se viste de gloria en 416 años del Santo Cristo 

Concluyó con un urgente llamado a la refundación social (MH 88), enfatizando que al bajar de esta montaña sagrada, cada peregrino debe convertirse en un reflejo del Rostro Sereno, promoviendo la paz, la justicia y la reconciliación en sus comunidades

Mons. Ayala en la misa del peregrino: Dios nunca nos abandona

En la homilía, monseñor Ayala expresó a los peregrinos que ellos son un oasis de bendiciones para los sacerdotes por su disposición de venir al encuentro con el Señor y por la devoción que le manifiestan

Envío pastoral de nuestros seminaristas a La Guaira 

Con corazón dispuesto y generoso, estos jóvenes se encuentran prestando su servicio en la Diócesis de La Guaira, llevando la esperanza y el Evangelio

Más de 100 jóvenes se encontraron para orar, aprender, peregrinar a casa de la Virgen de la Consolación 

Recordamos el esfuerzo de tantos muchachos que viajaron desde distintos rincones para aprender a caminar junto a la Virgen de la Consolación, asumiendo el reto de ser consoladores para otros jóvenes

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here