Durante el acto de grado de la promoción 2026 del Instituto Universitario Eclesiástico Santo Tomás de Aquino, el subdirector académico y docente de teología y filosofía, presbítero Gustavo Roa presentó una reflexión orientada a identificar y asumir los desafíos que tienen los nuevos profesionales para dar respuesta desde el campo de la filosofía, la teología y la educación a fenómenos que se observan en la sociedad de estos días.
El sacerdote y psicólogo planteó específicamente tres aspectos: sustitución de hijos por animales, sustitución de la paternidad y maternidad por la pantalla y el fenómeno de los Therians. Sobre cada uno de ellos explicó en qué consisten y argumentó que estas realidades son el resultado de vacíos existenciales.
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“Cuando no tenemos motivos para vivir, vamos cayendo en esos vacíos y cualquier corriente se apodera de nuestras mentes, y así comenzamos a tener las crisis de identidad, por tanto, no hay criterios personales, y todo lo que suena bonito al oído es aceptado” expresó. Seguidamente, expuso cada fenómeno:
Sustitución de hijos por animales: “este fenómeno refleja un cambio demográfico y cultural profundo donde los animales ocupan el rol emocional de los hijos”. Indicó que se observa más en parejas jóvenes que por temas económicos, laborales o de espacio tienen a sus mascotas llamándoles “mi niño” o “mi niña”. Al respecto, señaló que “el problema es la humanización de los animales, donde ellos van ocupando el puesto de las personas”.
Sustitución de la paternidad y maternidad por la pantalla: “llamada niñera digital, altera el vínculo afectivo y el desarrollo cognitivo. Ciertamente ofrece un alivio temporal para los padres, pero el uso excesivo limita la interacción humana esencial para la regulación emocional y el lenguaje. Por eso, ya se están generando trastornos del neurodesarrollo, déficit de atención, baja tolerancia a las frustraciones, trastornos del sueño, salud física”.
En este punto, el presbítero Gustavo Roa mencionó que se han limitado los espacios para compartir en familia y añadió que “es más fácil para un padre de familia neutralizar la conducta de su hijo con una pantalla que con una llamada de atención mostrando su autoridad”.
Fenómeno de los “Therians”: “son personas que se identifican intrínsecamente como animales, sienten que su esencia o ser es la de un animal específico: perro, gato, lobo, aves entre otros”. En las últimas semanas ha captado la atención en redes sociales generando asombro y miedo.

Refirió posturas de psicólogos que indican que este fenómeno debe analizarse desde un enfoque social, pues “está alterando una realidad concreta como es la sociedad, es decir, la normalidad. Por otra parte, desde el enfoque clínico, porque ciertamente se puede ver como un trastorno mental, asociado a los trastornos de la personalidad y por qué no también asociado a una psicosis, esquizofrenia o bipolaridad”
Señaló que, en el lenguaje psicológico, el actuar humano se realiza en el encuentro, en el reconocimiento mutuo, no en la fantasía ni en el aislamiento. El therianismo, al convertirse en refugio o negación de lo humano, empobrece el existir.
No obstante, aclaró que no se puede determinar aún con exactitud una consideración clínica pues, los manuales de trastornos mentales DSM 5 – Asociación Americana de Psicología y Psiquiatría y el CIE 11 creado por la Organización Mundial de la Salud no los contempla.
“Esta realidad ciertamente será el estudio en los próximos tiempos, pues, así como se han generados nuevos virus y enfermedades también desde la salud mental nos podríamos estar ya enfrentando a esta realidad social clínica y mental”.
¿Deshumanización o permisividad?
Posterior al discurso, el sacerdote y docente universitario fue consultado si estima que esas realidades alertan sobre una deshumanización en proceso, ¿o se trata un exceso de permisividad?
“Podría decir que tienen parte las dos… Por un lado quitar lo que es propio del hombre para colocarlo a cosas o animales, no es lo correcto. Quieren humanizar por ejemplo los animales adoptándolos como hijos y no lo son, ellos son mascotas. Desde el punto de vista psicológico se podría decir, una distorsión cognitiva y desde lo religioso una desviación del sentido de familia que está confirmada por padre, madre e hijos.
Desde la permisividad: por qué se está dando cancha abierta a sentir como nos guste, es decir, mientras se sienta bien y no haga daño entonces no lo vemos como malo…el llamado relativismo”.
Desafíos
El subdirector académico del IUESTA, dejó para la reflexión de los nuevos profesionales, así como los que están ya en ejercicio, el abordaje de estas realidades.
“Desde la filosofía, comprender la realidad mediante la razón y responder a muchas preguntas que quizás la ciencia no puede abordar. En la teología responder desde la fe y ayudarnos a trascender para encontrarnos con el fin último: la felicidad – Dios. Y desde la educación seguir fortaleciendo los valores y principios. Ya basta de una educación blandengue donde una llamada de atención es relacionada con una frustración, formando niños de cristal.”
¿Cómo deben actuar los padres?
En el caso de los Therians, que es lo más sonado recientemente. Desde el punto de vista de la fe, ¿cómo los padres pueden entender y, sobre todo, ¿cómo actuar?
“Desde lo religioso esto es una ausencia de Dios…. Falta de temor de Dios….cómo dijo el papá Benedicto XVI vivimos un mundo como si Dios no existiera. Los padres pueden hacer frente a esta realidad entendiendo que la práctica de los principios y valores cristianos son necesarios, saber quiénes somos, cómo Dios nos ha creado y para qué nos ha creado.
Pero, ciertamente es un reto pues sabemos la realidad de muchas familias que tienen muy poca práctica de la fe…Algunos lo hacen como una tradición familiar y no como una fe viva. Familia que vaya a misa los domingos, que oren juntos, la presencia del padre y la madre, todo esto es fundamental”.
Ana Leticia Zambrano


