Quien presidió la Santa Misa fue Mons. Lisandro Rivas, obispo de la Diócesis, acompañado de los sacerdotes concelebrantes, diáconos, hermanas Siervas de Jesús, servidores y el pueblo fiel de Dios
Acompañado del pueblo de Dios, grupos de apostolado, dijo que en el cuarto domingo de Pascua, se recuerda a la figura del Buen Pastor que se refiere a Jesucristo, quien se considera el pastor de la humanidad
Si el reflejo de nuestra vida es lo que vivimos en nombre de Dios, podremos entonces sentirnos configurados a Él y junto a ello, seremos testigos de la verdad, extendiendo el Evangelio a todos sin exclusión
“Esta es la paz de Cristo Resucitado, una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente
Ocurrió entonces que un comerciante de telas, robó el cuadro y partió con él destino a Roma. Durante el viaje se desató una fuerte tormenta por lo que el comerciante elevó la imagen de Nuestra Señora, implorando su ayuda. Inmediatamente la tormenta cesó y los viajeros pudieron llegar a su destino
Inspirados en el espíritu de la primera comunidad cristiana que «perseveraba en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en las oraciones» (Hechos 2, 42), los obispos abordaron temas de profunda relevancia para la Iglesia venezolana
La esperanza, a diferencia del optimismo, no se refiere a pensar que algo saldrá bien, sino a esperar algo más a pesar de que las cosas no salgan como se esperaba