HomeEspiritualidadCon firmeza y sin temor

Con firmeza y sin temor

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Levantad el rostro

La fealdad del mundo no es originaria. Dios lo ha hecho bello. Es la afirmación del Génesis: “vio Dios que era muy bueno” (Gn 1,31), pero aplicada al rostro humano. Lo que afea es una postura, el mirar abajo, y no una esencia

Profecía contracultural y dinamismo eclesial: La parroquia ante los desafíos actuales

Su manifestación más dolorosa es la guerra interna y la división dentro de las mismas comunidades, dinámicas espiritualmente mundanas que escandalizan y restan toda fuerza al testimonio misionero (EG 98-101)

Doble motivo de gracia y alegría en la Rectoría Santa María Madre de Dios en Caño Amarillo y Boconó

Primer momento se trasladaron a la comunidad San Mateo de Boconó para la bendición de la primera piedra de lo que será su nueva capilla, un espacio consagrado para orar y dar gloria a Dios

“Llevé a Jesús Sacramentado al centro de la guerra  y su presencia abrió el camino de la paz”

Sentí una consolación inmensa. Experimenté de manera tangible que Jesús Eucaristía no es una abstracción ni una idea piadosa es una presencia viva que acompaña el ministerio

Pastoral de La Consolación y de Exorcismo: un ministerio de la Iglesia por mandato de Cristo

“Cristo delega la potestad del uso de su poder a la Iglesia, por lo tanto, es la Iglesia, la que en este mundo puede deshacer las obras del demonio haciendo uso del poder de Cristo"
spot_imgspot_img

Alegría, regocijo y gran expectativa nos produce la venida del Señor. El profeta Isaías deja ver la imagen fructífera del desierto que florece en nuestra vida, subrayando la alegría de poder cambiar o mejorar siempre más; se subraya la paciencia y el buen trato que debe existir entre todos, ya que el Señor está cerca, ratificando el inmenso amor de Jesús para los suyos resaltando la grandeza de Juan el Bautista, el precursor, indicándonos así lo que cada uno de nosotros debemos poner en práctica.

JUAN EL BAUTISTA, EL MAYOR ENTRE LOS NACIDOS DE MUJER…

El itinerario del Adviento nos presenta a Juan el Bautista como ejemplo de lo que la liturgia de hoy nos ofrece: regocijo, alegría, fortaleza, fidelidad, justicia, paciencia. Juan es quien anuncia y denuncia, es quien sin miedo habla de Dios como guía de nuestra vida; es aquel que prepara no solo a los de su tiempo, sino también a nosotros en la vida cotidiana para perfeccionar nuestra adhesión a Dios y al mensaje del Evangelio. Él predica en el desierto y justo allí florecen las esperanzas, es en el desierto donde germina el deseo de encontrar a Dios y seguir sus pasos.

¡Cuánto desierto encontramos en nuestra vida! ¡Cuántos momentos de tristeza, de dolor, de angustia! ¡Cuánta impotencia ante la injusticia que reina en ciertas situaciones que parecen no tener vía de salida! Ante todo esto se asoma una luz que nos ilumina desde lo más profundo de nuestro ser: la llegada de Jesús. Ante la duda de muchos y el asombro de otros, ¡Él es quien debe venir!, Él es quien nos salva, quien nos ilumina, quien nos da la fuerza para cultivar aún más el regocijo de su venida, la alegría de su presencia y la fidelidad a su mensaje.

Quien está lejos de la palabra del Señor, quien no vive en Dios sino que usa y abusa de la vida misma en desprestigio del hombre, se acerca más a la experiencia del mal y por ende, al pecado. Juan, el mayor entre los nacidos de mujer, nos motiva para ser testigos de lo que nos anuncia el Evangelio de la verdad…

MARÍA NOS ENSEÑA Y AYUDA A ESPERAR…

La presencia de María, Madre del Adviento, nos ayuda a caminar hacia la Luz verdadera que nos regala el nacimiento de Jesús. Estamos caminando con esperanza y fe, pidiendo la fuerza y la convicción para ser testigos del mensaje del Evangelio. Reconciliémonos con Dios y con nuestros hermanos, para que la Navidad que se avecina sea un momento de encuentro verdadero y consciente de lo que realmente debemos hacer como cristianos. Así sea.

 

José Lucio León Duque

[email protected]

NOTAS RELACIONADAS

Levantad el rostro

La fealdad del mundo no es originaria. Dios lo ha hecho bello. Es la afirmación del Génesis: “vio Dios que era muy bueno” (Gn 1,31), pero aplicada al rostro humano. Lo que afea es una postura, el mirar abajo, y no una esencia

Profecía contracultural y dinamismo eclesial: La parroquia ante los desafíos actuales

Su manifestación más dolorosa es la guerra interna y la división dentro de las mismas comunidades, dinámicas espiritualmente mundanas que escandalizan y restan toda fuerza al testimonio misionero (EG 98-101)

Doble motivo de gracia y alegría en la Rectoría Santa María Madre de Dios en Caño Amarillo y Boconó

Primer momento se trasladaron a la comunidad San Mateo de Boconó para la bendición de la primera piedra de lo que será su nueva capilla, un espacio consagrado para orar y dar gloria a Dios

“Llevé a Jesús Sacramentado al centro de la guerra  y su presencia abrió el camino de la paz”

Sentí una consolación inmensa. Experimenté de manera tangible que Jesús Eucaristía no es una abstracción ni una idea piadosa es una presencia viva que acompaña el ministerio

Pastoral de La Consolación y de Exorcismo: un ministerio de la Iglesia por mandato de Cristo

“Cristo delega la potestad del uso de su poder a la Iglesia, por lo tanto, es la Iglesia, la que en este mundo puede deshacer las obras del demonio haciendo uso del poder de Cristo"

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here