Todo comenzó en la oscuridad de Getsemaní, donde el “Abbá” de Jesús fue un acto de rendición a la voluntad del Padre. Al llegar al Calvario, esa rendición se convierte en victoria
Jesús mismo pidió a sus discípulos preparar cuidadosamente una sala grande para la Última Cena. Él no improvisó. Hubo una delicadeza previa, una sensibilidad litúrgica que hoy nosotros heredamos
Acompañado por el vicario parroquial Pbro. Henry Escalante, nuestro Pastor nos invitó a sumergirnos en el capítulo 15 de San Juan: "Yo soy la vid, ustedes los sarmientos"
En el programa radial del Miércoles Santo, el Obispo de San Cristóbal -monseñor Mario Moronta- conversó sobre la cernía fraterna con los enfermos. Dialogó con alguno de ellos, y con agentes de atención sanitaria.
Todo comenzó en la oscuridad de Getsemaní, donde el “Abbá” de Jesús fue un acto de rendición a la voluntad del Padre. Al llegar al Calvario, esa rendición se convierte en victoria
Jesús mismo pidió a sus discípulos preparar cuidadosamente una sala grande para la Última Cena. Él no improvisó. Hubo una delicadeza previa, una sensibilidad litúrgica que hoy nosotros heredamos
Acompañado por el vicario parroquial Pbro. Henry Escalante, nuestro Pastor nos invitó a sumergirnos en el capítulo 15 de San Juan: "Yo soy la vid, ustedes los sarmientos"