La presencia del obispo de la Diócesis de San Cristóbal, representa la voz del pastor diocesano, de la grey tachirense, que evoca con firmeza la necesidad de forjar cambios indefectibles para concretar los objetivos que harán del país un lugar seguro, idóneo y lleno de oportunidades para todos sus hijos
Por eso el amor no crea arbitrariamente la dignidad del amado, como si ésta dependiera de mi elección; más bien me despierta para reconocer una riqueza que no poseo ni fabrico
A través de esta reestructuración, la parroquia busca acercar tanto a las personas que participan regularmente como a aquellas que se encuentran alejadas, brindándoles un rol protagónico dentro de la acción pastoral
La jornada inició con una emotiva cabalgata y continuó con muestras de afecto y talento local: hermosos cantos y reseñas históricas dieron la bienvenida al prelado en un ambiente lleno de alegría
A la juventud y confirmandos, los animó a ser testigos valientes de Cristo en medio de la sociedad
El Obispo de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta, en su programa de radio emitido este Lunes Santo, 6 de abril, dialogo sobre el compromiso de constructores de la sociedad, imagen y semejanza de Dios que tienen los padres de familia.
La presencia del obispo de la Diócesis de San Cristóbal, representa la voz del pastor diocesano, de la grey tachirense, que evoca con firmeza la necesidad de forjar cambios indefectibles para concretar los objetivos que harán del país un lugar seguro, idóneo y lleno de oportunidades para todos sus hijos
Por eso el amor no crea arbitrariamente la dignidad del amado, como si ésta dependiera de mi elección; más bien me despierta para reconocer una riqueza que no poseo ni fabrico
A través de esta reestructuración, la parroquia busca acercar tanto a las personas que participan regularmente como a aquellas que se encuentran alejadas, brindándoles un rol protagónico dentro de la acción pastoral
La jornada inició con una emotiva cabalgata y continuó con muestras de afecto y talento local: hermosos cantos y reseñas históricas dieron la bienvenida al prelado en un ambiente lleno de alegría