“Para vivir este misterio de la Santísima Trinidad en nuestra vida diaria, debemos ser los primeros en vivir en comunión con todos y participar activamente en la vida y dinámica de la Iglesia, de la cual formamos parte”
Su incansable preparación lo hizo distinguirse en retórica y poesía, una situación que lo instó a estudiar filosofía. Durante años se dedicó a escudriñar en torno al conocimiento de Dios
“Para vivir este misterio de la Santísima Trinidad en nuestra vida diaria, debemos ser los primeros en vivir en comunión con todos y participar activamente en la vida y dinámica de la Iglesia, de la cual formamos parte”
Su incansable preparación lo hizo distinguirse en retórica y poesía, una situación que lo instó a estudiar filosofía. Durante años se dedicó a escudriñar en torno al conocimiento de Dios