En la última etapa se concretó el tanto del triunfo. Villalpando gestó una acción desde la mitad de la cancha y envió la esférica a Manuel Roa, quien definió de derecha al palo izquierdo al minuto 101 del tiempo acumulado
“Enséñanos a escucharte cada día en las Escrituras —reza el Papa—, a dejarnos interpelar por tu voz y a discernir nuestras decisiones desde la cercanía a tu Corazón”
Una despedida en comunión. La celebración estuvo presidida por Mons. Juan Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar en compañía del párroco Pbro. Jesús Calderón, el vicario Pbro. Benito Cárdenas, y un nutrido grupo de sacerdotes y fieles que manifestaron su afecto y cercanía a la familia Guerrero
En la última etapa se concretó el tanto del triunfo. Villalpando gestó una acción desde la mitad de la cancha y envió la esférica a Manuel Roa, quien definió de derecha al palo izquierdo al minuto 101 del tiempo acumulado
“Enséñanos a escucharte cada día en las Escrituras —reza el Papa—, a dejarnos interpelar por tu voz y a discernir nuestras decisiones desde la cercanía a tu Corazón”
Una despedida en comunión. La celebración estuvo presidida por Mons. Juan Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar en compañía del párroco Pbro. Jesús Calderón, el vicario Pbro. Benito Cárdenas, y un nutrido grupo de sacerdotes y fieles que manifestaron su afecto y cercanía a la familia Guerrero