28.9 C
Venezuela
martes, agosto 11, 2026
HomeIglesiaEl primer Papa en visitar América Latina: Pablo VI

El primer Papa en visitar América Latina: Pablo VI

Date:

NOTAS RELACIONADAS

25 jóvenes recibieron sacramento de la confirmación en parroquia San Juan XXIII en Pueblo Hondo 

Ofreció una catequesis sobre el significado de la Confirmación, en el cual se recibe la plenitud del Espíritu Santo que habita en los bautizados

La Grita: El tabor andino se viste de gloria en 416 años del Santo Cristo 

Concluyó con un urgente llamado a la refundación social (MH 88), enfatizando que al bajar de esta montaña sagrada, cada peregrino debe convertirse en un reflejo del Rostro Sereno, promoviendo la paz, la justicia y la reconciliación en sus comunidades

Mons. Ayala en la misa del peregrino: Dios nunca nos abandona

En la homilía, monseñor Ayala expresó a los peregrinos que ellos son un oasis de bendiciones para los sacerdotes por su disposición de venir al encuentro con el Señor y por la devoción que le manifiestan

Envío pastoral de nuestros seminaristas a La Guaira 

Con corazón dispuesto y generoso, estos jóvenes se encuentran prestando su servicio en la Diócesis de La Guaira, llevando la esperanza y el Evangelio

Más de 100 jóvenes se encontraron para orar, aprender, peregrinar a casa de la Virgen de la Consolación 

Recordamos el esfuerzo de tantos muchachos que viajaron desde distintos rincones para aprender a caminar junto a la Virgen de la Consolación, asumiendo el reto de ser consoladores para otros jóvenes
spot_imgspot_img

Hace 52 años, del 22 al 25 de agosto de 1968, Pablo VI fue el primer Papa en llegar a América Latina. La ciudad que lo acoge es Bogotá y sus palabras a favor de la caridad y la justicia y sus gestos de cercanía, sobre todo con los campesinos, harán que el recuerdo del viaje sea indeleble.

Tres días bastarán para transformar al formal El Soberano Pontífice de la llegada en el más afectuoso Papa de la despedida. Los titulares y artículos de los periódicos de la época devuelven la parábola de la proximidad de Pablo VI a los colombianos. La austera figura del gran Papa del Concilio, que cruzó por primera vez el Atlántico para América Latina, ya en el gesto del beso dado en el suelo de Bogotá se hizo tan familiar como la de un viejo amigo. A partir de entonces habrá tres días de multitudes ininterrumpidas – dos millones de personas solamente – a lo largo de la carretera entre el aeropuerto y la catedral en la Plaza de Bolívar. Y de entusiasmo y gratitud por ese hombre que vino a llevar con gran humildad el mensaje evangélico de paz al continente rehén de las dictaduras militares.

El denso programa en sólo 72 horas incluye unas veinte citas. No todos ellos acompañados de largos discursos, pero algunos son muy esperados, considerando los interlocutores. Porque Pablo VI se encontrará con los «grandes» de la sociedad, pero también con los pequeños, los campesinos. Y lo que dirá será poderoso, la habitual elegancia del lenguaje nunca a expensas de la claridad. Por ejemplo, cuando a los primeros, «a los hombres de las clases dominantes», la oligarquía de la riqueza, les pide explícitamente que se desprendan de la «posición estática, que puede ser o parecer privilegiada, para ponerse al servicio de los que necesitan su riqueza».

Con los campesinos, durante la histórica misa celebrada con 300.000 de ellos, el Papa Montini pronunció una obra maestra de solidaridad que conmovió a todos. Porque nunca los trabajadores de la tierra han escuchado palabras como estas pronunciadas directamente por un Papa: «Conocemos sus condiciones de vida: son para muchos de ustedes condiciones miserables, a menudo inferiores a las necesidades normales de la vida humana. Ahora nos escuchas en silencio: pero nosotros escuchamos más bien el grito que se eleva de sus sufrimientos y los de la mayoría de la humanidad».

En tres días el Papa Montini deja una marca que durará años. Inauguró el Congreso Eucarístico Internacional y sobre todo la Segunda Asamblea General de los Obispos de América Latina. Y a los pastores del continente, en el que los vientos de 1968 son diferentes a los de Europa, pero siguen estando llenos de tensión, Pablo VI indica la trayectoria de la caridad sin desviaciones. «Nosotros – les decía – repetimos una vez más a este respecto: ni el odio, ni la violencia son la fuerza de nuestra caridad”.

 

Vatican News

NOTAS RELACIONADAS

25 jóvenes recibieron sacramento de la confirmación en parroquia San Juan XXIII en Pueblo Hondo 

Ofreció una catequesis sobre el significado de la Confirmación, en el cual se recibe la plenitud del Espíritu Santo que habita en los bautizados

La Grita: El tabor andino se viste de gloria en 416 años del Santo Cristo 

Concluyó con un urgente llamado a la refundación social (MH 88), enfatizando que al bajar de esta montaña sagrada, cada peregrino debe convertirse en un reflejo del Rostro Sereno, promoviendo la paz, la justicia y la reconciliación en sus comunidades

Mons. Ayala en la misa del peregrino: Dios nunca nos abandona

En la homilía, monseñor Ayala expresó a los peregrinos que ellos son un oasis de bendiciones para los sacerdotes por su disposición de venir al encuentro con el Señor y por la devoción que le manifiestan

Envío pastoral de nuestros seminaristas a La Guaira 

Con corazón dispuesto y generoso, estos jóvenes se encuentran prestando su servicio en la Diócesis de La Guaira, llevando la esperanza y el Evangelio

Más de 100 jóvenes se encontraron para orar, aprender, peregrinar a casa de la Virgen de la Consolación 

Recordamos el esfuerzo de tantos muchachos que viajaron desde distintos rincones para aprender a caminar junto a la Virgen de la Consolación, asumiendo el reto de ser consoladores para otros jóvenes

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here