34.4 C
Venezuela
viernes, marzo 27, 2026
HomeIglesiaEl primer Papa en visitar América Latina: Pablo VI

El primer Papa en visitar América Latina: Pablo VI

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Viernes de concilio: meditar los dolores de María

Este día se resalta la humildad y sometimiento confiado de María a la voluntad del Padre, un camino que le había sido anunciado desde la presentación del Niño Jesús en el templo

UCAT brilla en Andesmun 2026

Entre más de 200 estudiantes de diversas instituciones del país, como la Universidad Fermín Toro y la Universidad Valle de Momboy, la delegación UCATMUN fue distinguida con el prestigioso reconocimiento de Mejor Delegación Universitaria Foránea

Bodas de plata sacerdotales: 25 años al servicio del pueblo de Dios

Monseñor Ayala resaltó la importancia de toda vocación y agradeció el testimonio del Padre Oscar, subrayando que su ministerio es un regalo invaluable para nuestra Diócesis de San Cristóbal

En la casa del Padre: exequias de la hermana María Diana

La Eucaristía, celebrada a las 11:00 a.m. en el Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, fue presidida por Mons. Juan Alberto Ayala, Obispo Auxiliar de San Cristóbal, acompañado por el párroco Pbro. Yorman Carrillo

¿Sacerdotes pegados a la red? Entre la presencia física y la existencia digital

El valor de la presencia digital del clero es fecundo solo si está bien enraizado en la vida que es Cristo. Sin vida interior y oración, el sacerdote en la red es solo un “influencer” más; con Cristo, es un canal de gracia
spot_imgspot_img

Hace 52 años, del 22 al 25 de agosto de 1968, Pablo VI fue el primer Papa en llegar a América Latina. La ciudad que lo acoge es Bogotá y sus palabras a favor de la caridad y la justicia y sus gestos de cercanía, sobre todo con los campesinos, harán que el recuerdo del viaje sea indeleble.

Tres días bastarán para transformar al formal El Soberano Pontífice de la llegada en el más afectuoso Papa de la despedida. Los titulares y artículos de los periódicos de la época devuelven la parábola de la proximidad de Pablo VI a los colombianos. La austera figura del gran Papa del Concilio, que cruzó por primera vez el Atlántico para América Latina, ya en el gesto del beso dado en el suelo de Bogotá se hizo tan familiar como la de un viejo amigo. A partir de entonces habrá tres días de multitudes ininterrumpidas – dos millones de personas solamente – a lo largo de la carretera entre el aeropuerto y la catedral en la Plaza de Bolívar. Y de entusiasmo y gratitud por ese hombre que vino a llevar con gran humildad el mensaje evangélico de paz al continente rehén de las dictaduras militares.

El denso programa en sólo 72 horas incluye unas veinte citas. No todos ellos acompañados de largos discursos, pero algunos son muy esperados, considerando los interlocutores. Porque Pablo VI se encontrará con los «grandes» de la sociedad, pero también con los pequeños, los campesinos. Y lo que dirá será poderoso, la habitual elegancia del lenguaje nunca a expensas de la claridad. Por ejemplo, cuando a los primeros, «a los hombres de las clases dominantes», la oligarquía de la riqueza, les pide explícitamente que se desprendan de la «posición estática, que puede ser o parecer privilegiada, para ponerse al servicio de los que necesitan su riqueza».

Con los campesinos, durante la histórica misa celebrada con 300.000 de ellos, el Papa Montini pronunció una obra maestra de solidaridad que conmovió a todos. Porque nunca los trabajadores de la tierra han escuchado palabras como estas pronunciadas directamente por un Papa: «Conocemos sus condiciones de vida: son para muchos de ustedes condiciones miserables, a menudo inferiores a las necesidades normales de la vida humana. Ahora nos escuchas en silencio: pero nosotros escuchamos más bien el grito que se eleva de sus sufrimientos y los de la mayoría de la humanidad».

En tres días el Papa Montini deja una marca que durará años. Inauguró el Congreso Eucarístico Internacional y sobre todo la Segunda Asamblea General de los Obispos de América Latina. Y a los pastores del continente, en el que los vientos de 1968 son diferentes a los de Europa, pero siguen estando llenos de tensión, Pablo VI indica la trayectoria de la caridad sin desviaciones. «Nosotros – les decía – repetimos una vez más a este respecto: ni el odio, ni la violencia son la fuerza de nuestra caridad”.

 

Vatican News

NOTAS RELACIONADAS

Viernes de concilio: meditar los dolores de María

Este día se resalta la humildad y sometimiento confiado de María a la voluntad del Padre, un camino que le había sido anunciado desde la presentación del Niño Jesús en el templo

UCAT brilla en Andesmun 2026

Entre más de 200 estudiantes de diversas instituciones del país, como la Universidad Fermín Toro y la Universidad Valle de Momboy, la delegación UCATMUN fue distinguida con el prestigioso reconocimiento de Mejor Delegación Universitaria Foránea

Bodas de plata sacerdotales: 25 años al servicio del pueblo de Dios

Monseñor Ayala resaltó la importancia de toda vocación y agradeció el testimonio del Padre Oscar, subrayando que su ministerio es un regalo invaluable para nuestra Diócesis de San Cristóbal

En la casa del Padre: exequias de la hermana María Diana

La Eucaristía, celebrada a las 11:00 a.m. en el Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, fue presidida por Mons. Juan Alberto Ayala, Obispo Auxiliar de San Cristóbal, acompañado por el párroco Pbro. Yorman Carrillo

¿Sacerdotes pegados a la red? Entre la presencia física y la existencia digital

El valor de la presencia digital del clero es fecundo solo si está bien enraizado en la vida que es Cristo. Sin vida interior y oración, el sacerdote en la red es solo un “influencer” más; con Cristo, es un canal de gracia

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here