HomeOpinión¿Es pecado quedarme dormido mientras rezo o hago oración?

¿Es pecado quedarme dormido mientras rezo o hago oración?

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Seminario Santo Tomás de Aquino recibió a seminaristas mayores

La jornada contó con la valiosa presencia de Mons. Lisandro Rivas, quien acompañó a los jóvenes para brindarles palabras de motivación en este reencuentro vocacional

Aulas seguras para el nuevo año escolar

Esta iniciativa contó con el respaldo de la Universidad Católica del Táchira (UCAT) y la Comisión para la Protección de Menores (COPROMAV) de la Diócesis de San Cristóbal

Benedicto XVI una voz frente al materialismo

Joseph Ratzinger, desde su experiencia como testigo del colapso de la democracia de Weimar y el ascenso del nazismo, comprendió con claridad profética cómo los pueblos pueden entregarse a políticas aventuradas que les arrebatan la libertad

Nuestra Señora de la Merced: “den sus vidas, como Jesucristo la dio por nosotros”

El 2 de agosto de 1218, la Madre Celestial se le apareció a Pedro Nolasco y le pidió que fundara una congregación que siguiera ayudando a los cautivos

Pan bajado del cielo: La presencia real que transforma la vida

La Eucaristía es, sin lugar a dudas, el corazón y la cumbre de la Iglesia. En cada Misa, no estamos repitiendo el sacrificio de la cruz, sino haciéndolo presente en el altar
spot_imgspot_img

 Para responder lo primero es averiguar la causa. Consideremos algunos ejemplos.
Una amiga decía que nunca lograba terminar su Rosario, se quedaba dormida. Es que lo hacía al final del día ya metida en su cama. ¿Cómo no le iba a entrar sueño? Y lo malo es que se estaba programando para relacionar Rosario con dormir, por lo que incluso si de día lo rezaba, de inmediato bostezaba.

Cabría comparar esto con lo que pasa si una esposa le propone a su marido buscar un rato para contarse sus cosas, y él sugiere que después de merendar, ya que acuesten a los niños, conversen en la cama. Así lo hacen, pero cuando ella empieza a platicar ¡lo oye roncar! La primera vez le da ternura, piensa: ‘pobrecito, venía agotado’, y hasta lo arropa. Pero si pasa una y otra vez, llega un momento en que le plantea que deben buscar otro momento para hablar, porque de noche no funciona pues ¡la deja hablando sola!

Lee también: Vaticano. Cumbre internacional «Deporte para todos»

Igual ocurre si dejamos la oración para lo último. Tal vez imaginamos que Dios nos cantará aquella canción que decía: ‘el tiempo que te quede libre, si te es posible, dedícalo a mí, no importa si son dos minutos o si es uno solo, yo seré feliz.’, pero no es así. Él no quiere ni merece el tiempo que nos sobra, sino el mejor, el que en la tele llaman ‘prime time’, horario ‘triple A’, nuestro momento más lúcido, en el que mejor podremos prestarle atención y no sólo platicarle, sino escucharle.
Otro ejemplo: una señora dijo que rezaban en familia cada tarde, y cuando su yerno, que venía cansado del trabajo, sentía que le empezaba a dar sueño, se levantaba y seguía rezando, pero caminando.

Le puede interesar: Paso peatonal en la frontera es un crimen de lesa humanidad

Es fácil que quien está un rato sentado, inmóvil, orando, sienta sueño, así que caminar es una solución ideal. Lo sé por experiencia propia. Te comparto que después de Misa, me gusta quedarme a orar. Un ratito me arrodillo y luego me gusta orar caminando, despacito, ida y vuelta, silenciosamente, en la parte de atrás para no distraer a nadie.
Este mismo remedio sirve para quien siente sueño al leer la Biblia. Quien no tiene costumbre de leer, suele sentir sueño al leer algo, sobre todo si lo que está leyendo es la Palabra de Dios, no porque sea aburrida, sino porque el méndigo chamuco no quiere que la lea y le susurra al oído que mejor se duerma. Entonces lo que hay que hacer es leerla de pie, o caminando. E incluso alargar un poquito la lectura para que el diablo se dé cuenta de que le salió el tiro por la culata, pues la persona no sólo no dejó de leer sino que alargó su lectura.

Otro ejemplo: A un joven su mamá lo hacía ir a Misa de 12 pm el domingo, y lo tenía checadito pues su vecina tenía un puesto de artículos religiosos en la puerta de la parroquia y le contaba si lo veía entrar. El chavo, que solía estar desveladisimo porque se iba de pachanga el sábado en la noche, iba aparentemente muy dócil a la iglesia, pero allí iba directo a un rinconcito tranquilo que descubrió, se quitaba la chamarra, la hacía bolita para que le sirviera de almohada y ¡se ponía a dormir hasta que el sacristán lo despertaba para avisarle que ya iban a cerrar tras Misa de 1pm!

—

Maryerlin Villanueva
0414-736.69.16
CNP 21.650

Periodista Diario Católico

NOTAS RELACIONADAS

Seminario Santo Tomás de Aquino recibió a seminaristas mayores

La jornada contó con la valiosa presencia de Mons. Lisandro Rivas, quien acompañó a los jóvenes para brindarles palabras de motivación en este reencuentro vocacional

Aulas seguras para el nuevo año escolar

Esta iniciativa contó con el respaldo de la Universidad Católica del Táchira (UCAT) y la Comisión para la Protección de Menores (COPROMAV) de la Diócesis de San Cristóbal

Benedicto XVI una voz frente al materialismo

Joseph Ratzinger, desde su experiencia como testigo del colapso de la democracia de Weimar y el ascenso del nazismo, comprendió con claridad profética cómo los pueblos pueden entregarse a políticas aventuradas que les arrebatan la libertad

Nuestra Señora de la Merced: “den sus vidas, como Jesucristo la dio por nosotros”

El 2 de agosto de 1218, la Madre Celestial se le apareció a Pedro Nolasco y le pidió que fundara una congregación que siguiera ayudando a los cautivos

Pan bajado del cielo: La presencia real que transforma la vida

La Eucaristía es, sin lugar a dudas, el corazón y la cumbre de la Iglesia. En cada Misa, no estamos repitiendo el sacrificio de la cruz, sino haciéndolo presente en el altar

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here