30.1 C
Venezuela
viernes, junio 19, 2026
HomeIglesiaEvangelio de hoy

Evangelio de hoy

Date:

NOTAS RELACIONADAS

41 jóvenes reafirmaron su fe en La Concordia 

️"El miedo nos paraliza; hay que sacrificarnos, pero no tener miedo. Ustedes no tienen una vida pobre; al contrario, el Espíritu Santo es quien nos ayuda en las decisiones de nuestra vida. ¡Que en Dios esté nuestra feliz vida!"

Tercer día de visita pastoral en San Simón 

Con profunda devoción, cerramos este tiempo de gracia con la Eucaristía, la bendición con el Santísimo Sacramento, la bendición de tres proclamadores de la Palabra y de un ministro extraordinario de la Eucaristía

Magnifica Humanitas: La grandeza de la persona humana frente a los problemas de la IA

El Papa León XIV rebate esta postura devolviéndonos la mirada al verdadero ser humano, cuya existencia se define por la relación, la fragilidad, el cuidado mutuo y el amor. En la visión cristiana, el límite no es un defecto: es lo que nos hace humanos

El latido de la divinidad

A partir de los siglos XI y XII, bajo el influjo de la espiritualidad benedictina y cisterciense, la devoción comenzó a peregrinar de la llaga exterior hacia el órgano interior

Papa León XIV:  Que el deporte sea un instrumento de paz, encuentro y diálogo

El Papa León eleva su súplica al “Señor de la vida" dando gracias por el don del deporte: por quienes “glorifican a Dios con el ejercicio de sus cuerpos, por las amistades que nacen en la cancha y la alegría de jugar en equipo”
spot_imgspot_img

A continuación, lecturas, salmo, y evangelio de este domingo 25 de febrero. 

Primera Lectura

Lectura del libro del Génesis (22, 1-2. 9-13. 15-18)

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo: “¡Abraham, Abraham!” El respondió: “Aquí estoy”. Y Dios le dijo: “Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a la región de Moria y ofrécemelo como sacrificio, en uno de los montes que yo te indicaré”. Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar y acomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la leña y tomó el cuchillo para degollarlo. Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: “¡Abraham, Abraham!” El contestó: “Aquí estoy”. El ángel le dijo: “No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo único”. Abraham levantó los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: “Juro por mí mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras”.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Le puede interesar: Diáconos realizan pastoral de salud en Guásimos y Cárdenas

Salmo Responsorial

Salmo 115

Siempre confiaré en el Señor.

-Aún abrumado de desgracias, siempre confié en Dios. A los ojos del Señor es muy penoso que mueran sus amigos. R/.

-De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava; te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre. R/.

-Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo, en medio de su templo santo, que está en Jerusalén. R/.

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos (8, 31-34)    

Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha de Dios para interceder por nosotros?

 Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Lee también: Ejercicios Espirituales, tercera meditación de Cantalamessa: «¿Crees?»

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos (9, 2-10)

En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados. Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”. En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de ‘resucitar de entre los muertos’.

Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús

NOTAS RELACIONADAS

41 jóvenes reafirmaron su fe en La Concordia 

️"El miedo nos paraliza; hay que sacrificarnos, pero no tener miedo. Ustedes no tienen una vida pobre; al contrario, el Espíritu Santo es quien nos ayuda en las decisiones de nuestra vida. ¡Que en Dios esté nuestra feliz vida!"

Tercer día de visita pastoral en San Simón 

Con profunda devoción, cerramos este tiempo de gracia con la Eucaristía, la bendición con el Santísimo Sacramento, la bendición de tres proclamadores de la Palabra y de un ministro extraordinario de la Eucaristía

Magnifica Humanitas: La grandeza de la persona humana frente a los problemas de la IA

El Papa León XIV rebate esta postura devolviéndonos la mirada al verdadero ser humano, cuya existencia se define por la relación, la fragilidad, el cuidado mutuo y el amor. En la visión cristiana, el límite no es un defecto: es lo que nos hace humanos

El latido de la divinidad

A partir de los siglos XI y XII, bajo el influjo de la espiritualidad benedictina y cisterciense, la devoción comenzó a peregrinar de la llaga exterior hacia el órgano interior

Papa León XIV:  Que el deporte sea un instrumento de paz, encuentro y diálogo

El Papa León eleva su súplica al “Señor de la vida" dando gracias por el don del deporte: por quienes “glorifican a Dios con el ejercicio de sus cuerpos, por las amistades que nacen en la cancha y la alegría de jugar en equipo”

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here