33.2 C
Venezuela
miércoles, abril 1, 2026
HomeTitularesFrancisco: curando el corazón humano se puede curar el mundo

Francisco: curando el corazón humano se puede curar el mundo

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Domingo de Ramos: Profecía, humildad y pasión

Isaías nos presenta al Siervo sufriente que ofrece su espalda a los azotes y su rostro a los insultos, sin retroceder ni avergonzarse

Fe creída, fe vivida: El testamento de la misericordia desde el calvario

Todo comenzó en la oscuridad de Getsemaní, donde el “Abbá” de Jesús fue un acto de rendición a la voluntad del Padre. Al llegar al Calvario, esa rendición se convierte en victoria

Cuidar el altar es amar a Cristo

Jesús mismo pidió a sus discípulos preparar cuidadosamente una sala grande para la Última Cena. Él no improvisó. Hubo una delicadeza previa, una sensibilidad litúrgica que hoy nosotros heredamos

Siete días para acompañar a Jesús y quedarse a su lado

«¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces»

Miércoles Santo: Permanecer en la vid para dar frutos de amor

Acompañado por el vicario parroquial Pbro. Henry Escalante, nuestro Pastor nos invitó a sumergirnos en el capítulo 15 de San Juan: "Yo soy la vid, ustedes los sarmientos"
spot_imgspot_img
Papa Francisco recibió en Audiencia a un grupo de expertos comprometidos con la causa ecológica, que colaboran con la Conferencia Episcopal de Francia. El Santo Padre habló espontaneamente y entregó a los presentes el discurso preparado.

Ciudad del Vaticano

“Somos parte de una única familia humana, llamada a vivir en una casa común, donde vemos juntos, una inquietante degradación” subrayó Papa Francisco en el discurso que entregó a un grupo de expertos comprometidos con la causa ecológica, que colaboran con la Conferencia Episcopal de Francia, recibidos en Audiencia. El Santo Padre habló espontaneamente a los presentes

Interconectados

“La crisis sanitaria que la humanidad está experimentando actualmente nos recuerda nuestra fragilidad -expresó en el texto preparado el Pontífice – y comprendemos hasta qué punto estamos vinculados unos a otros, insertos en un mundo cuyo devenir compartimos, y que maltratarlo sólo puede tener graves consecuencias, no sólo ambientales, sino también sociales y humanas”.

Conversion profunda y duradera

Al mismo tiempo, Papa Francisco reconoció que “es gratificante que la toma de conciencia de la urgencia de la situación se perciba ahora en todas partes, que la cuestión de la ecología impregne cada vez más las formas de pensar a todos los niveles y que empiece a influir en las opciones políticas y económicas, aunque quede mucho por hacer y sigamos viendo demasiada lentitud e incluso retrocesos”. Por su parte, expresó que Iglesia Católica desea participar plenamente en el compromiso de la protección de la casa común, actuando «concretamente donde sea posible, y sobre todo quiere formar conciencias para fomentar una conversión ecológica profunda y duradera, que es la única que puede responder a los importantes desafíos que debemos enfrentar”.

A continuación, en vistas a la conversión ecológica, el Pontífice subrayó “el modo en que las convicciones de fe ofrecen a los cristianos una gran motivación para la protección de la naturaleza, así como para los hermanos más frágiles”. El Santo Padre aseguró que “la ciencia y la fe, que proponen diferentes enfoques de la realidad, pueden desarrollar un diálogo intenso y fructífero”.

Cultivar, proteger, hacer crecer

A partir de la Sagrada Escritura, Papa Francisco recordó que “la Biblia nos enseña que el mundo no nació del caos o del azar, sino de una decisión de Dios que lo llamó y siempre lo llama a la existencia, por amor”. Por esa razón, “el cristiano sólo puede respetar el trabajo que el Padre le ha confiado, como un jardín para cultivar, proteger, hacer crecer según sus posibilidades”. El hombre “no puede considerarse en modo alguno como su propietario o déspota, sino sólo como el administrador que tendrá que rendir cuentas de su gestión” afirmó el Pontífice.

“Por lo tanto, todo está conectado. Es la misma indiferencia, el mismo egoísmo, la misma codicia, el mismo orgullo, la misma pretensión de ser el amo y el déspota del mundo lo que lleva a los seres humanos, por una parte, a destruir las especies y a saquear los recursos naturales, por otra, a explotar la miseria, a abusar del trabajo de las mujeres y de los niños, a derogar las leyes de la célula familiar, a no respetar ya el derecho a la vida humana desde la concepción hasta el fin natural.”

Curación del corazón humano

Citando la encíclica Laudato si’ el Santo Padre expresó: “si la crisis ecológica es una eclosión o una manifestación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad, no podemos pretender sanar nuestra relación con la naturaleza y el ambiente sin sanar todas las relaciones básicas del ser humano”. De este modo, “no habrá una nueva relación con la naturaleza sin un nuevo ser humano, y es mediante la curación del corazón humano que se puede esperar curar al mundo de su malestar social y ambiental”.

El Santo Padre concluyó el discurso entregado renovando su aliento por los esfuerzos para proteger el medio ambiente, recordando que “mientras que las condiciones del planeta pueden parecer catastróficas y ciertas situaciones parecen incluso irreversibles, nosotros los cristianos no perdemos la esperanza, porque tenemos los ojos puestos en Jesucristo”.

NOTAS RELACIONADAS

Domingo de Ramos: Profecía, humildad y pasión

Isaías nos presenta al Siervo sufriente que ofrece su espalda a los azotes y su rostro a los insultos, sin retroceder ni avergonzarse

Fe creída, fe vivida: El testamento de la misericordia desde el calvario

Todo comenzó en la oscuridad de Getsemaní, donde el “Abbá” de Jesús fue un acto de rendición a la voluntad del Padre. Al llegar al Calvario, esa rendición se convierte en victoria

Cuidar el altar es amar a Cristo

Jesús mismo pidió a sus discípulos preparar cuidadosamente una sala grande para la Última Cena. Él no improvisó. Hubo una delicadeza previa, una sensibilidad litúrgica que hoy nosotros heredamos

Siete días para acompañar a Jesús y quedarse a su lado

«¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces»

Miércoles Santo: Permanecer en la vid para dar frutos de amor

Acompañado por el vicario parroquial Pbro. Henry Escalante, nuestro Pastor nos invitó a sumergirnos en el capítulo 15 de San Juan: "Yo soy la vid, ustedes los sarmientos"

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here