HomeIglesiaFrancisco: Dejar de lado pretensiones y vanidades para dar espacio a Dios

Francisco: Dejar de lado pretensiones y vanidades para dar espacio a Dios

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Presbítero José Borelli Arellano: mi mayor alegría es atender a la gente

El padre Borelli recuerda que un 24 de diciembre, monseñor Mario Moronta lo llamó para decirle que lo necesitaba en Táriba. “Yo no lo creía”, dice. Y los siguientes 16 años fue el párroco de la morada de Nuestra Señora de la Consolación

La Eucaristía, «Pignus futurae gloriae»

La eucaristía nos consoló con la promesa de la Plegaria Eucarística III: en el reino eterno, Dios mismo enjugará toda lágrima de nuestros ojos y, al contemplarlo tal como es, seremos para siempre semejantes a Él

Monseñor Lisandro Rivas anuncia nuevos nombramientos de servicios pastorales

Oremos juntos por cada uno de ellos para que el Espíritu Santo les conceda sabiduría, prudencia y un corazón dispuesto en esta nueva etapa pastoral

Primeros pasos para la misión: Construyendo la parroquia digital

Recuerda usar siempre la misma imagen y nombre en todas las redes para ser fácilmente identificables, y mantén siempre las cuentas abiertas; la Iglesia es de puertas abiertas, y sus redes también deben serlo

El perdón como arquitectura de la paz

El perdón cristiano no es amnesia ni complacencia con la injusticia; es la decisión valiente de no permitir que el mal determine el futuro
spot_imgspot_img

En su alocución antes del Ángelus, el Papa advirtió que si anteponemos nuestras ideas y posiciones acabaremos adorando a alguien o algo que no será el Señor. De allí la invitación a imitar la humildad de los Reyes Magos que ricos, sabios y cultos se postraron ante el Niño de Belén para acoger la grandeza de Dios manifestada en la pequeñez.

“¿Todo un largo camino y tantos sacrificios para ver a un niño pobre?”. Una pregunta provocadora la del Papa Francisco que en su alocución antes del Ángelus, en esta Solemnidad de la Epifanía, recuerda que a pesar del extenuante viaje de los sabios, ricos y famosos Reyes Magos para adorar al “Rey de los Judíos”, cuando llegan a la esperada meta y ven a un niño con su madre, “no se escandalizan ni se sienten defraudados”, “no se quejan, se postran”, “se inclinan hasta el suelo” para adorarlo. Un gesto tan humilde que “sorprende” – prosiguió el Santo Padre – pues se trata de hombres ilustres acostumbrados en aquel entonces, y quizás ahora también, a postrarse ante la autoridad o el poder, “pero frente al Niño de Belén, no es fácil”.

“No es fácil adorar a este Dios, cuya divinidad permanece oculta y no parece triunfante. Significa acoger la grandeza de Dios, que se manifiesta en la pequeñez. Los magos se rebajan ante la inaudita lógica de Dios, acogen al Señor no como lo imaginaban, sino como es, pequeño y pobre. Su postración es el signo de quienes dejan de lado sus ideas y dan espacio a Dios”

La verdadera riqueza está en la humildad

Volviendo al episodio de los Reyes Magos que, como relata el Evangelio según San Mateo (Mt 2,1-12), se postran y adoran al Señor, el Papa se centró en la palabra adoración:  “Los magos demuestran que acogen con humildad a Aquel que se presenta en la humildad” y se abren a la adoración de Dios, es decir, explicó el Pontífice, que los “cofres que abren” los Reyes Magos” son sus propios corazones, porque su “verdadera riqueza no consiste en la fama y el éxito, sino en la humildad, en el hecho de considerarse necesitados de salvación”.

“Si en la base de todo nos ponemos siempre a nosotros con nuestras ideas y presumimos de tener algo de qué jactarnos antes Dios, nunca lo encontraremos plenamente, no llegaremos a adorarlo. Si no caen nuestras pretensiones y vanidades, nuestro pundonor y deseo de sobresalir, es posible que acabemos adorando a alguien o algo en la vida, ¡pero no será el Señor!”

¿Cómo está mi humildad?

Francisco reiteró que, “si abandonamos nuestra pretensión de autosuficiencia, si nos hacemos pequeños por dentro” podremos redescubrir a “el asombro de adorar a Jesús”, una adoración que nace en la humildad de corazón, para notar la presencia del Señor y que no sea ignorado, mientras se vive el “afán de avanzar”.  Para ello, el Papa invitó a los fieles a plantearse algunas interrogantes:

“¿Cómo está mi humildad? ¿Estoy convencido de que el orgullo impide mi progreso espiritual? ¿Estoy convencido que el orgullo impide mi progreso personal? ¿Qué el orgullo manifiesto u oculto, ese orgullo, detiene el impulso hacia Dios? ¿Trabajo sobre mi docilidad, para estar disponible para Dios y los demás, o estoy siempre centrado en mí mismo y en mis exigencias? ¿Sé dejar de lado mi punto de vista para abrazar el de Dios y el de los demás? Y finalmente, ¿rezo y adoro solo cuando necesito algo, o lo hago constantemente porque creo que siempre necesito a Jesús?”

Mira la estrella y camina

Una reflexión que el Pontífice dejó en manos de la Virgen María, antes del rezo mariano, para que nos enseñe a redescubrir la necesidad vital de la humildad y el ardiente deseo de la adoración, para que nos enseñe a mirar la estrella y a caminar como los Reyes Magos que comenzaron su viaje mirando una estrella y encontraron a Jesús.

“Hoy podemos seguir este consejo: mira la estrella y camina. Nunca dejes de caminar, pero nunca dejes de mirar la estrella. Este es el consejo fuerte de hoy: mira la estrella y camina, mira la estrella y camina.”

NOTAS RELACIONADAS

Presbítero José Borelli Arellano: mi mayor alegría es atender a la gente

El padre Borelli recuerda que un 24 de diciembre, monseñor Mario Moronta lo llamó para decirle que lo necesitaba en Táriba. “Yo no lo creía”, dice. Y los siguientes 16 años fue el párroco de la morada de Nuestra Señora de la Consolación

La Eucaristía, «Pignus futurae gloriae»

La eucaristía nos consoló con la promesa de la Plegaria Eucarística III: en el reino eterno, Dios mismo enjugará toda lágrima de nuestros ojos y, al contemplarlo tal como es, seremos para siempre semejantes a Él

Monseñor Lisandro Rivas anuncia nuevos nombramientos de servicios pastorales

Oremos juntos por cada uno de ellos para que el Espíritu Santo les conceda sabiduría, prudencia y un corazón dispuesto en esta nueva etapa pastoral

Primeros pasos para la misión: Construyendo la parroquia digital

Recuerda usar siempre la misma imagen y nombre en todas las redes para ser fácilmente identificables, y mantén siempre las cuentas abiertas; la Iglesia es de puertas abiertas, y sus redes también deben serlo

El perdón como arquitectura de la paz

El perdón cristiano no es amnesia ni complacencia con la injusticia; es la decisión valiente de no permitir que el mal determine el futuro

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here