“El templo tiene arriba 16 campanas en forma de carrillón más 5 campanas en forma de distesa, estamos hablando que son 21 campanas en total que van a ser automatizadas por completo y van a tener melodías que no tenían antes”
El encuentro contó con la presencia de Mons. Pablo Modesto González Pérez, quien acompañó las mesas de trabajo y ofreció orientaciones teológico pastorales que iluminan el caminar y los retos de la iglesia guaireña
“Que la participación en las procesiones Eucarísticas especialmente de familias, niños y jóvenes sea un valiente testimonio de fe y un recordatorio para todos de que Dios está presente entre su pueblo y los acompaña en su vida diaria”
Reconocer este misterio es invitar a Dios a transformar nuestras rutinas, convirtiendo el trabajo, el descanso y el conflicto en espacios donde el amor trinitario se hace presente
En cada misa se prepara para nosotros una única mesa con dos ricos manjares: la Mesa de la palabra de Dios, que ilumina nuestra mente, y la mesa del cuerpo del Señor, que alimenta nuestra alma
Procesión de los cardenales desde la Capilla Paulina hasta la Capilla Sixtina y entrada en Cónclave.
“El templo tiene arriba 16 campanas en forma de carrillón más 5 campanas en forma de distesa, estamos hablando que son 21 campanas en total que van a ser automatizadas por completo y van a tener melodías que no tenían antes”
El encuentro contó con la presencia de Mons. Pablo Modesto González Pérez, quien acompañó las mesas de trabajo y ofreció orientaciones teológico pastorales que iluminan el caminar y los retos de la iglesia guaireña
“Que la participación en las procesiones Eucarísticas especialmente de familias, niños y jóvenes sea un valiente testimonio de fe y un recordatorio para todos de que Dios está presente entre su pueblo y los acompaña en su vida diaria”
Reconocer este misterio es invitar a Dios a transformar nuestras rutinas, convirtiendo el trabajo, el descanso y el conflicto en espacios donde el amor trinitario se hace presente
En cada misa se prepara para nosotros una única mesa con dos ricos manjares: la Mesa de la palabra de Dios, que ilumina nuestra mente, y la mesa del cuerpo del Señor, que alimenta nuestra alma