Como Acción de la Iglesia, reconocemos en cada niño, en cada madre y en cada familia el rostro vivo de Cristo, que nos llama a servir con generosidad, ternura y esperanza
Procesión de los cardenales desde la Capilla Paulina hasta la Capilla Sixtina y entrada en Cónclave.
Como Acción de la Iglesia, reconocemos en cada niño, en cada madre y en cada familia el rostro vivo de Cristo, que nos llama a servir con generosidad, ternura y esperanza