HomeEspiritualidad¡JESÚS ES LA LUZ!

¡JESÚS ES LA LUZ!

Date:

NOTAS RELACIONADAS

INPAS: inicia cursos sobre la Cultura del Cuidado en la Iglesia con más de 200 agentes pastorales

Esta iniciativa formativa tiene como objetivo principal fortalecer las capacidades técnicas, éticas y pastorales de los participantes para brindar un acompañamiento inicial adecuado a las víctimas

Finalizó con éxito Asamblea Nacional de Pastoral Familiar 2026: «Alegría que acompaña, fe que persevera» en la familia venezolana

Para potenciar la corresponsabilidad y el diálogo constructivo, la Asamblea implementó la metodología de La Conversación en el Espíritu durante los trabajos de discernimiento por grupos de Provincia

La parroquia: presencia viva de Dios y lugar teológico

Una de las intuiciones teológicas más valiosas de esta Exhortación es el reconocimiento de que la parroquia no es la única institución evangelizadora ni debe actuar de forma autosuficiente

Semana Nacional de la Catequesis 2026: la misión de acompañar a otros al encuentro con Jesús

En la Iglesia local de San Cristóbal, los encuentros parroquiales se complementaron con la celebración del Encuentro Diocesano de Catequistas, realizado en el seminario Santo Tomás de Aquino, en Palmira

Una pregunta, una mirada. Mirando al amor

Es el amor sin porqué, sin miedo ni recompensa. Ese amor, como vemos, no se posee; se busca, se pierde y se vuelve a encontrar. Paz y bien, a mayor gloria de Dios
spot_imgspot_img

“Por eso se dice: Despierta, tú que duermes; levántate de entre los muertos y Cristo será tu luz”.

 

Iº lectura: 1Sam 16, 1b. 6-7. 10-13 a; Salmo: 22; IIº lectura: Ef 5, 8-14; Evangelio: Jn 9, 1-41

 

Desde hace una semana estamos en cuarentena. Todo cerrado, todos en casa, un ambiente donde se nos pide luchar contra algo que no vemos y donde la oscuridad se avecina a cada uno de los habitantes del mundo. Las noticias y las imágenes que vemos de otros lugares nos colocan en alerta y todo ello nos hace pedir luz en medio de las tinieblas, junto al miedo que embarga a muchas personas.

Vemos la luz en cada iniciativa que la Iglesia nos está regalando. El uso de la tecnología y de las redes sociales, así como la creatividad de los sacerdotes, los seminaristas y fieles, están dando razón que, ante la necesidad, somos fuertes y siempre más unidos que nunca. En cuanto a la naturaleza, sentimos que la tierra comienza a respirar un poco. ¿Tuvimos que esperar el coronavirus para dar espacio y conceder una pausa al ajetreo que sufre la creación? ¿Hasta cuándo? Terminando esto, ¿qué sucederá?

Hace unos años leía la siguiente frase: “en la cuarezma tanvién devemos convertirnos” y al final encontraba esta explicación: “espero sepas disculparme, pues aunque esté escrito mal, la conversión sí la debemos hacer bien”…Esto lo he transmitido a muchas personas y lo primero que viene a la mente es corregir y hacer notar que está mal escrito; pero leyendo todo, nos damos cuenta que debemos tener la suficiente paciencia para entender y comprender todas las cosas, sobre todo cuando hay equivocación o error, dejándonos guiar por la luz que nos dona el Señor.

“LOS FRUTOS DE LA LUZ SON LA BONDAD, LA SANTIDAD Y LA VERDAD”

Leyendo y meditando la Palabra de Dios en este IVº domingo de Cuaresma, pensemos en el ciego que, por cierto, nos representa bien. Es la imagen de cada uno de nosotros hoy. Somos ciegos, y necesitamos la ayuda de Jesús porque ante nosotros tenemos oscuridad y solo Él nos pueda dar lo que le es propio del discípulo: la luz de Dios. También se puede pensar que somos como los fariseos: convencidos de que vemos muy bien, de saber todo y más, de tener todo bajo control, prefiriendo la soberbia ante la realidad de no querer abrir los ojos.

El evangelio nos da una enseñanza muy puntual: Jesús cura al ciego de nacimiento y por encima de todo coloca su amor, su misericordia, la intención plena y total de verlo bien, sano, con buena salud. Jesús da la oportunidad de ver nuevamente la luz y San Pablo nos indica que los frutos que de ella se desprenden son: la bondad, la santidad y la verdad. Esto se une al deseo de querer decir lo que sentimos por Dios, el cual nos sana y nos devuelve la vida en Él.

La bondad, la santidad y la verdad son elementos primordiales de la vida; son fundamentos y pilares de quien vive en Cristo y ve en Él la luz que ilumina la propia vida. Esto se traduce en la vida cotidiana de manera concreta en los dones que recibimos, en los momentos de oración y de trabajo y también en las dificultades que encontremos en nuestro camino.

La actitud de Jesús en este domingo es considerada como un detalle amoroso y de misericordia infinita, ya que deja de lado lo que puedan pensar los demás y centra la atención en el ciego de nacimiento, Él se presenta como la luz del mundo, “yo soy” -nos dice-; coloca barro en los ojos del ciego, lo manda a lavarse, vuelve a darle vida como en la creación al primer hombre, a purificarse para luego presentarse ante la gente, ante aquellos que, incrédulos, dudan de la acción y la misericordia de Dios. Si el ciego no se lanza a la piscina, hubiese sido un ciego con barro en los ojos sin más.

El hombre curado por Jesús, obedece, es dócil y nos dice también de Él: “Ya se lo dije a ustedes y no me han dado crédito… ¿Acaso también ustedes quieren hacerse discípulos suyos?”. Jesús viene para dar perfección a la creación pues nuestra vida ha sido un desastre por el pecado, y lo sabemos, pero Él no nos abandona, y cumple con su palabra y con su vida dando la salvación a quien lo necesita.

¡Ánimo hermanos todos! Lancémonos a la piscina de Siloé hoy, permitamos que Jesús nos abra los ojos, pues Dios nunca se cansa de nosotros, por más que pareciera que nosotros queremos probar su paciencia; pero antes esto Dios es Dios, Dios está siempre de nuestra parte, nos crea nuevamente, nos ayuda a levantar, a renovar la fidelidad y el amor que debemos alimentar siempre más.

MARÍA, EJEMPLO DE LUZ

La vida de Nuestra madre del cielo ha sido luz para todos. Ella, quien junto a la luz del mundo nos enseña a vivir, nos da las pautas para verificar y practicar en esta cuaresma los propósitos que nos hayamos trazado. Uno de ellos es seguir el itinerario que Jesús nos propone: la oración, el ayuno y la limosna, escuchando sus palabras y actuando, en espíritu y verdad, como verdaderos discípulos suyos que se unen a Él. Así sea.

 

Señor Jesús, Maestro del amor y de la vida, te pedimos por nuestro país, por el mundo entero. Estamos en tus manos y en ellas tenemos la confianza de recibir la sanación y la liberación que necesitamos.

Estamos ante ti, como el ciego del Evangelio, recibiendo el regalo de tu presencia, de tu misericordia, de la nueva creación, de la luz.

Te pedimos por todos y cada uno de nosotros, quienes ratificamos nuestra adhesión a ti y nuestro servicio misionero en pro de los más necesitados.

Te encomendamos los enfermos, los más débiles, los pobres y excluidos. Confiamos en ti y nos refugiamos en tu amor.

Señor de la paz, de la salud y de la misericordia, escucha la súplica de tus hijos en esta hora en la que estamos y debemos estar más unidos que nunca. Amen. 

#YoMeQUedoEnCasa

#HoyMasUnidosQueNunca

#YoTengoUnAmigoSacerdote

 

 

José Lucio León Duque

Sacerdote de la Diócesis de San Cristóbal

 

NOTAS RELACIONADAS

INPAS: inicia cursos sobre la Cultura del Cuidado en la Iglesia con más de 200 agentes pastorales

Esta iniciativa formativa tiene como objetivo principal fortalecer las capacidades técnicas, éticas y pastorales de los participantes para brindar un acompañamiento inicial adecuado a las víctimas

Finalizó con éxito Asamblea Nacional de Pastoral Familiar 2026: «Alegría que acompaña, fe que persevera» en la familia venezolana

Para potenciar la corresponsabilidad y el diálogo constructivo, la Asamblea implementó la metodología de La Conversación en el Espíritu durante los trabajos de discernimiento por grupos de Provincia

La parroquia: presencia viva de Dios y lugar teológico

Una de las intuiciones teológicas más valiosas de esta Exhortación es el reconocimiento de que la parroquia no es la única institución evangelizadora ni debe actuar de forma autosuficiente

Semana Nacional de la Catequesis 2026: la misión de acompañar a otros al encuentro con Jesús

En la Iglesia local de San Cristóbal, los encuentros parroquiales se complementaron con la celebración del Encuentro Diocesano de Catequistas, realizado en el seminario Santo Tomás de Aquino, en Palmira

Una pregunta, una mirada. Mirando al amor

Es el amor sin porqué, sin miedo ni recompensa. Ese amor, como vemos, no se posee; se busca, se pierde y se vuelve a encontrar. Paz y bien, a mayor gloria de Dios

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here