HomeEspiritualidadJuana del Arco: "Los hombres pelean; sólo Dios concede la victoria"

Juana del Arco: «Los hombres pelean; sólo Dios concede la victoria»

Date:

NOTAS RELACIONADAS

​Comunicando vida ¿Cómo mi madre me enseñó a entregar mi vida al Señor a través de la Eucaristía?

En la catequesis dominical nuestro obispo, Mons. Lisandro Rivas, nos comparte un testimonio cercano y conmovedor sobre sus primeros pasos en la fe

Diplomado “Comunicadores Digitales para la Evangelización”

Aprende a transformar el entorno digital en un espacio de encuentro, verdad y esperanza a través de 10 módulos académicos dictados por especialistas de alto nivel

Nuevo vicario para La Santidad en nuestra diócesis

En un ambiente de fe y compromiso eclesial, el Pbro. Enmanuel Pernía realizó el solemne juramento de fidelidad, ratificando su disposición para acompañar y promover con entrega las causas de santidad que florecen en nuestra Iglesia local

Encuentro diocesano de Emaús «Él vive» en Colón

Damos gracias a Dios por el don de Emaús en nuestra tierra tachirense. ¡Que esa chispa encendida no se apague y nos transforme en testimonios vivos de Su amor!

Realizan II módulo de la escuela comunicacional Carlo Acutis

Ambas ponencias estuvieron a cargo del Pbro. Jhonny Alberto Zambrano Montoya, periodista, sacerdote y Vicario Episcopal de Comunicación, quien nos brindó valioso contenido, herramientas y estrategias para evangelizar e informar con excelencia en las redes
spot_imgspot_img

La historia de Juana de Arco se enmarca en 1412 en el mes de enero, pese a que es una fecha presente en los libros historia aún no se ha determinado la fidelidad del dato, sin embargo, es bajo esta incógnita que se comienza a dilucidar una vida de entrega y misticismo determinado por la devoción a Dios.

Juana de Arco forma parte de una familia de cinco hermanos (3 varones y 2 hembras) que nacieron de la unión de Isabelle Romée y Jacques d’Arcn. Sus dotes extraordinarios se manifestaron a la edad de 13 años cuando en medio de su inocencia comenzó a experimentar lo que dedujo como un llamado de Dios.

Lee también: Llevar a Cristo con el espíritu que conquista los corazones

Los llamados continuaron y tiempo después aseguró haber visto a San Miguel y a las primeras mártires Santa Catalina de Alejandría y Santa Margarita. Éstas últimas serían su compañía en el transcurso de una cruzada despiadada que se fecundó en la Guerra de los Cien Años donde luchó por el restablecimiento del orden y el nombramiento a rey del delfín (rey de Francia Carlos VII).

La lucha divina de Juan de Arco traspasó lo terrenal y fue así que en una naciente fe se encomendó a salvar a Francia en una lucha divina que fue apoyada con vehemencia para dejar su huella, la victoria a los ingleses en Patay al tiempo que liberaba Orleans marcó el hito histórico que la inmortalizó.

Le puede interesar: Llaman a reducir costos de servicios públicos e impuestos para comerciantes

La fe inconmensurable de Juana de Arco le sumó nuevas metas que no fueron apoyadas en su totalidad y fue así que en 1430 sin apoyo alguno emprendió una campaña contra el ejército inglés en Compiègne, que fue infructuosa y terminó con su captura y posterior venta por 10 mil libras para que se presentará ante un tribunal que en primera instancia exigía la pena de muerte.

Los cargos se desprendían de ser hereje y practicar la brujería. Sumado a ello se le acuñaban acciones poco morales al vestirse como un hombre. 14 meses de interrogatorios donde Juana de Arco esgrimía que debía responderle a Dios y no a la Iglesia la condenaron a un final desfavorable, sin embargo, en el medio de las deliberaciones internas decidió arrepentirse y fue sentenciada a cadena perpetua.

La sumisión duró muy poco y luego algunos meses retomo como manera de protesta vestirse con ropas de hombres, situación que fue considerada por un tribunal secular como una afrenta que determinó como castigo enviarla a la hoguera el 30 de mayo de 1431 a la edad de 19 años.

Canonización

A veinticinco años de su ejecución el caso fue revisado por la iglesia y se determinó su inocencia.

En 1920 el papa Benedicto XV la canonizó en La Basílica de San Pedro, la ceremonia contó con más de 60 mil feligreses que comulgaban con su causa.

Carlos Ramírez 

NOTAS RELACIONADAS

​Comunicando vida ¿Cómo mi madre me enseñó a entregar mi vida al Señor a través de la Eucaristía?

En la catequesis dominical nuestro obispo, Mons. Lisandro Rivas, nos comparte un testimonio cercano y conmovedor sobre sus primeros pasos en la fe

Diplomado “Comunicadores Digitales para la Evangelización”

Aprende a transformar el entorno digital en un espacio de encuentro, verdad y esperanza a través de 10 módulos académicos dictados por especialistas de alto nivel

Nuevo vicario para La Santidad en nuestra diócesis

En un ambiente de fe y compromiso eclesial, el Pbro. Enmanuel Pernía realizó el solemne juramento de fidelidad, ratificando su disposición para acompañar y promover con entrega las causas de santidad que florecen en nuestra Iglesia local

Encuentro diocesano de Emaús «Él vive» en Colón

Damos gracias a Dios por el don de Emaús en nuestra tierra tachirense. ¡Que esa chispa encendida no se apague y nos transforme en testimonios vivos de Su amor!

Realizan II módulo de la escuela comunicacional Carlo Acutis

Ambas ponencias estuvieron a cargo del Pbro. Jhonny Alberto Zambrano Montoya, periodista, sacerdote y Vicario Episcopal de Comunicación, quien nos brindó valioso contenido, herramientas y estrategias para evangelizar e informar con excelencia en las redes

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here