29.6 C
Venezuela
miércoles, julio 15, 2026
HomeIglesiaLa casa de Dios es nuestra casa

La casa de Dios es nuestra casa

Date:

NOTAS RELACIONADAS

La acción de gracias y la alabanza al Padre

En el sacrificio eucarístico, no solo llevamos al altar el pan y el vino, en ellos, toda la creación amada por Dios es presentada al Padre a través de la muerte y resurrección de su Hijo

Johan Pineda Botía: el sacerdocio es un enorme don de Dios

Le dije al Señor; “dime qué es lo que quieres que haga” y su respuesta fue “(...) ¿no te basta tanto amor?”

IUESTA: Defensa académica de trabajos de grado de licenciatura en Filosofía 

La filosofía no es solo una carrera; es un camino para comprender nuestro mundo, nuestra cultura y la esencia humana

Sembradores de esperanza en tierra venezolana

La presencia de Jesús no es una abstracción. Él es el compañero de camino que nos sostiene cuando la carga pesa demasiado

Santa Sede: la IA es un verdadero progreso si está al servicio de la dignidad humana

El objetivo del desarrollo, según han aclarado los observadores de la Santa Sede, es la «liberación integral de los pueblos del hambre, las enfermedades, el analfabetismo y las privaciones»
spot_imgspot_img

Pbro. José Lucio León

La renovación de la vida pasa a través de la recepción de los sacramentos y la experiencia en el Señor. En esta perspectiva se nos presenta una oración propicia para este día: “danos la Sabiduría de la cruz”. La liturgia de la Palabra nos muestra la alianza de Dios con Moisés y el pueblo, alianza que nos compromete y nos ayuda a permanecer fieles al pacto. En el Nuevo Testamento la Ley de Dios no se nos quita, sino que se lleva a cumplimiento y plenitud. San Pablo nos anuncia que la nueva ley es Cristo, crucificado por los hombres y revelado como fuerza y sabiduría de Dios. El Evangelio nos deja claro los tiempos nuevos que estamos llamados a vivir. Se nos recuerda la importancia de cuidar el Templo, haciendo de él un lugar propicio para relacionarnos con Dios y con nuestros hermanos, sin convertirlo en otra cosa que nos aleje de Dios.

Le puede interesar: San Tarasio: «Ilumina y guía incesantemente al mundo entero, porque eres un iniciado del Cielo»

PALABRAS DE VIDA, TEMPLO DE DIOS. El “decálogo” va observado con una delimitación clara: representa a Dios, es su misma palabra que viene entregada a Moisés. El decálogo se destina a todos los hombres para ser cumplido, tener conciencia de nuestra condición y cómo debe ser puesto en práctica. En la medida que el discípulo de Jesús cumple con su misión, se nos recuerda que ella es la vía a seguir sin excepción.

Lee también: El Vicario de Bangui: Que el país crezca en unidad, autonomía y seguridad

En Cristo crucificado, San Pablo nos muestra lo que el cristiano debe sentir y vivir según lo pre-establecido por Dios y San Juan muestra el sentido profundo del Templo y lo que Jesús nos quiere demostrar a través de ello. Cada cristiano debe cultivar el sentido de pertenencia a la Iglesia, tanto al Templo como al pueblo santo de Dios del cual se forma parte. Una de las cosas que se deben promover es el cuidado de las edificaciones, mantener la dignidad y el decoro de las mismas, así como el deseo de orar incesantemente para ser cristianos practicantes y no solo de palabra. Es necesario inculcar en los fieles el hecho mismo de ser parte de la Iglesia, a través de la experiencia de vivir en ella, manteniendo ante todo el deseo de progresar y extender el mensaje del Evangelio de la verdad. El culto que se da a Dios necesita un lugar y en este día, Jesús nos enseña que cada corazón es templo y de allí podemos dar culto en el templo material. Nosotros predicamos un Cristo crucificado y resucitado, y es Él quien hace un gesto de liberación, pidiendo con autoridad dejar la Casa de su Padre para la oración, sin convertirla en un mercado. Esa enseñanza es lo que nosotros debemos transmitir y vivir como catequesis cotidiana, manifestada en detalles de amor a través de obras de caridad hacia Dios, hacia nuestro prójimo -sin exclusión- y hacia nosotros mismos.

MARÍA, MADRE Y MAESTRA DE ORACIÓNNuestra Madre del Cielo nos enseña a ser perseverantes en la oración. Ella misma, siendo sagrario de Dios, nos da ejemplo de dignidad, respeto y vida espiritual ante la presencia de Él en nuestra vida. Sigamos su testimonio y hagamos de nuestra vida, templos vivos decididos a proclamar la Palabra de Dios como testigos fieles de la Misión que tenemos como cristianos. Así sea.

NOTAS RELACIONADAS

La acción de gracias y la alabanza al Padre

En el sacrificio eucarístico, no solo llevamos al altar el pan y el vino, en ellos, toda la creación amada por Dios es presentada al Padre a través de la muerte y resurrección de su Hijo

Johan Pineda Botía: el sacerdocio es un enorme don de Dios

Le dije al Señor; “dime qué es lo que quieres que haga” y su respuesta fue “(...) ¿no te basta tanto amor?”

IUESTA: Defensa académica de trabajos de grado de licenciatura en Filosofía 

La filosofía no es solo una carrera; es un camino para comprender nuestro mundo, nuestra cultura y la esencia humana

Sembradores de esperanza en tierra venezolana

La presencia de Jesús no es una abstracción. Él es el compañero de camino que nos sostiene cuando la carga pesa demasiado

Santa Sede: la IA es un verdadero progreso si está al servicio de la dignidad humana

El objetivo del desarrollo, según han aclarado los observadores de la Santa Sede, es la «liberación integral de los pueblos del hambre, las enfermedades, el analfabetismo y las privaciones»

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here