30.4 C
Venezuela
viernes, julio 10, 2026
HomeIglesiaLa fuerza del Rosario

La fuerza del Rosario

Date:

NOTAS RELACIONADAS

El Vaticano busca cerrar el vacío legal que deja indefensas a las religiosas abusadas

Con el objetivo de abrir un espacio de diálogo sobre cómo mejorar la prevención de los abusos contra las religiosas, la PCPM organizará el II Encuentro Anual sobre la Prevención de los Abusos, dedicado a la Vida Consagrada

La importancia del deporte para el Papa León XIV

"Vivir significa aprender a moverse en armonía con los demás y con el entorno que nos rodea. Y además, para nosotros, los cristianos, el agua es símbolo del Bautismo y de la nueva vida en Cristo"

San Juan Gualberto: “Por amor a Cristo, te perdono”

“Durante una época de hambre, socorrió milagrosamente a las multitudes que acudían a Rozzuolo. Dios le concedió el don de la profecía y de obrar milagros, ya que curó a varios enfermos”. Su fama de sabiduría se extendió por toda Italia, a tal punto que recibió una visita del Papa León IX

Cáritas diocesana: Centro de acopio activo de la Diócesis de San Cristóbal

“Quiero agradecer enormemente el apoyo, el esfuerzo de los sancristobalenses, de los tachirenses. El poder sumar su granito de arena para llevar todas estas ayudas"

Esperanza entre los escombros

El Evangelio ofrece la imagen exacta de lo que toca hacer: el samaritano cura al herido, lo carga sobre su cabalgadura y lo lleva a una posada para que se restablezca (cf. Lc 10, 30-35). “Esa posada es la Iglesia”
spot_imgspot_img

A lo largo de la historia, se ha visto como el rezo del Santo Rosario pone al demonio fuera de la ruta del hombre y de la Iglesia. Llena de bendiciones a quienes lo rezan con devoción. Nuestra Madre del Cielo ha seguido promoviéndolo, principalmente en sus apariciones a los pastorcillos de Fátima.

El Rosario es una verdadera fuente de gracias. María es medianera de las gracias de Dios. Dios ha querido que muchas gracias nos lleguen por su conducto, ya que fue por ella que nos llegó la salvación.

Lea también: San  Juan XXIII: “Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día”

Todo cristiano puede rezar el Rosario. Es una oración muy completa, ya que requiere del empleo simultáneo de tres potencias de la persona: física, vocal y espiritual. Las cuentas favorecen la concentración de la mente.

Rezar el Rosario es como llevar diez flores a María en cada misterio. Es una manera de repetirle muchas veces lo mucho que la queremos. El amor y la piedad no se cansan nunca de repetir con frecuencia las mismas palabras, porque siempre contienen algo nuevo.

Si lo rezamos todos los días, la Virgen nos llenará de gracias y nos ayudará a llegar al Cielo. María intercede por nosotros sus hijos y no nos deja de premiar con su ayuda. Al rezarlo, recordamos con la mente y el corazón los misterios de la vida de Jesús y los misterios de la conducta admirable de María: los gozosos, los dolorosos, los gloriosos y los luminosos.

Nos metemos en las escenas evangélicas: Belén, Nazaret, Jerusalén, el huerto de los Olivos, el Calvario, María al pie de la cruz, Cristo resucitado, el Cielo, todo esto pasa por nuestra mente mientras nuestros labios oran.

Oraciones del Rosario

La Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo

Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está a la diestra de Dios Padre; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro

Padre Nuestro, que estás en el cielo. Santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María. Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Madre de Gracia

V. María, Madre de Gracia, Madre de Misericordia.

R. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

Catholic.net

NOTAS RELACIONADAS

El Vaticano busca cerrar el vacío legal que deja indefensas a las religiosas abusadas

Con el objetivo de abrir un espacio de diálogo sobre cómo mejorar la prevención de los abusos contra las religiosas, la PCPM organizará el II Encuentro Anual sobre la Prevención de los Abusos, dedicado a la Vida Consagrada

La importancia del deporte para el Papa León XIV

"Vivir significa aprender a moverse en armonía con los demás y con el entorno que nos rodea. Y además, para nosotros, los cristianos, el agua es símbolo del Bautismo y de la nueva vida en Cristo"

San Juan Gualberto: “Por amor a Cristo, te perdono”

“Durante una época de hambre, socorrió milagrosamente a las multitudes que acudían a Rozzuolo. Dios le concedió el don de la profecía y de obrar milagros, ya que curó a varios enfermos”. Su fama de sabiduría se extendió por toda Italia, a tal punto que recibió una visita del Papa León IX

Cáritas diocesana: Centro de acopio activo de la Diócesis de San Cristóbal

“Quiero agradecer enormemente el apoyo, el esfuerzo de los sancristobalenses, de los tachirenses. El poder sumar su granito de arena para llevar todas estas ayudas"

Esperanza entre los escombros

El Evangelio ofrece la imagen exacta de lo que toca hacer: el samaritano cura al herido, lo carga sobre su cabalgadura y lo lleva a una posada para que se restablezca (cf. Lc 10, 30-35). “Esa posada es la Iglesia”

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here