33.5 C
Venezuela
miércoles, agosto 12, 2026
HomeIglesiaLa fuerza del Rosario

La fuerza del Rosario

Date:

NOTAS RELACIONADAS

El banquete pascual

Cuando nos reunimos como comunidad cristiana en torno al altar, Cristo no solo está presente en el sacerdote que preside o en la palabra que se proclama, sino que Él mismo es el altar, la víctima y el alimento

Multiplicar la esperanza en el desierto

La tentación del individualismo y del "sálvese quien pueda" surge con fuerza cuando los problemas sociales o económicos parecen desbordarnos

Fallece obispo de Guarenas Mons. Tulio Ramírez

La Iglesia expresa su pesar ante la pérdida física del obispo quien asumió una incansable labor como Vicepostulador de la Causa de la beatificación del doctor José Gregorio Hernández

El continente digital: ¿dónde estamos lanzando las redes?

Las estadísticas son claras: el 98% de los jóvenes entre 18 y 24 años habitan estas plataformas. Si queremos encontrarnos con las nuevas generaciones, debemos estar allí donde ellos pasan su tiempo

La presencia de Cristo por el poder de su palabra y del Espíritu Santo

Si la palabra del creador tuvo el poder de hacer brotar el universo entero de la nada, ¿cómo no va a tener el poder de transformar la naturaleza del pan y del vino en su propio cuerpo y sangre?
spot_imgspot_img

A lo largo de la historia, se ha visto como el rezo del Santo Rosario pone al demonio fuera de la ruta del hombre y de la Iglesia. Llena de bendiciones a quienes lo rezan con devoción. Nuestra Madre del Cielo ha seguido promoviéndolo, principalmente en sus apariciones a los pastorcillos de Fátima.

El Rosario es una verdadera fuente de gracias. María es medianera de las gracias de Dios. Dios ha querido que muchas gracias nos lleguen por su conducto, ya que fue por ella que nos llegó la salvación.

Lea también: San  Juan XXIII: “Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día”

Todo cristiano puede rezar el Rosario. Es una oración muy completa, ya que requiere del empleo simultáneo de tres potencias de la persona: física, vocal y espiritual. Las cuentas favorecen la concentración de la mente.

Rezar el Rosario es como llevar diez flores a María en cada misterio. Es una manera de repetirle muchas veces lo mucho que la queremos. El amor y la piedad no se cansan nunca de repetir con frecuencia las mismas palabras, porque siempre contienen algo nuevo.

Si lo rezamos todos los días, la Virgen nos llenará de gracias y nos ayudará a llegar al Cielo. María intercede por nosotros sus hijos y no nos deja de premiar con su ayuda. Al rezarlo, recordamos con la mente y el corazón los misterios de la vida de Jesús y los misterios de la conducta admirable de María: los gozosos, los dolorosos, los gloriosos y los luminosos.

Nos metemos en las escenas evangélicas: Belén, Nazaret, Jerusalén, el huerto de los Olivos, el Calvario, María al pie de la cruz, Cristo resucitado, el Cielo, todo esto pasa por nuestra mente mientras nuestros labios oran.

Oraciones del Rosario

La Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo

Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está a la diestra de Dios Padre; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro

Padre Nuestro, que estás en el cielo. Santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María. Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Madre de Gracia

V. María, Madre de Gracia, Madre de Misericordia.

R. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.

Catholic.net

NOTAS RELACIONADAS

El banquete pascual

Cuando nos reunimos como comunidad cristiana en torno al altar, Cristo no solo está presente en el sacerdote que preside o en la palabra que se proclama, sino que Él mismo es el altar, la víctima y el alimento

Multiplicar la esperanza en el desierto

La tentación del individualismo y del "sálvese quien pueda" surge con fuerza cuando los problemas sociales o económicos parecen desbordarnos

Fallece obispo de Guarenas Mons. Tulio Ramírez

La Iglesia expresa su pesar ante la pérdida física del obispo quien asumió una incansable labor como Vicepostulador de la Causa de la beatificación del doctor José Gregorio Hernández

El continente digital: ¿dónde estamos lanzando las redes?

Las estadísticas son claras: el 98% de los jóvenes entre 18 y 24 años habitan estas plataformas. Si queremos encontrarnos con las nuevas generaciones, debemos estar allí donde ellos pasan su tiempo

La presencia de Cristo por el poder de su palabra y del Espíritu Santo

Si la palabra del creador tuvo el poder de hacer brotar el universo entero de la nada, ¿cómo no va a tener el poder de transformar la naturaleza del pan y del vino en su propio cuerpo y sangre?

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here