31.9 C
Venezuela
miércoles, julio 15, 2026
HomeOpiniónLa Historia del Beato: La Infancia de José Gregorio Hernández

La Historia del Beato: La Infancia de José Gregorio Hernández

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Servidores laicos reciben formación teológico 

La actividad celebrada en la sede administrativa de la UCAT (Lomas del Tejar) tuvo como ponente principal a Fray Ángel Gabriel Villasmil Bermúdez, vicario provincial de la Orden de Predicadores en Venezuela

Autorizan de obras mayores para la casa sacerdotal «Santo Cura de Ars»

En el mes de octubre se presentarán los resultados del servicio comunitario que los estudiantes de la Universidad Católica del Táchira realizan en apoyo a la Casa Ars

La acción de gracias y la alabanza al Padre

En el sacrificio eucarístico, no solo llevamos al altar el pan y el vino, en ellos, toda la creación amada por Dios es presentada al Padre a través de la muerte y resurrección de su Hijo

Johan Pineda Botía: el sacerdocio es un enorme don de Dios

Le dije al Señor; “dime qué es lo que quieres que haga” y su respuesta fue “(...) ¿no te basta tanto amor?”

IUESTA: Defensa académica de trabajos de grado de licenciatura en Filosofía 

La filosofía no es solo una carrera; es un camino para comprender nuestro mundo, nuestra cultura y la esencia humana
spot_imgspot_img

II Parte: Su infancia…

La infancia del “médico de los pobre”,  José Gregorio Hernández,  transcurrió en su pueblo natal rodeado de su familia y un ambiente de siembra y agricultura. Llevó una típica de  niños andinos, disfrutando de los paisajes y campos, y jugando papagayo, trompo, metras…

El Beato venezolano se forjó desde su infancia y a lo largo de su vida con diferentes personas como sus padres, sus maestros y profesores le ofrecieron los elementos necesarios para desarrollar armónica y hacer de este pequeño un testimonio vivo de la santidad. Su madre fue su gran maestra, le enseñó a leer, escribir, gramática, los números y catecismo, además a través del ejemplo de caridad con los pobres y enfermos, la generosidad, la piedad, así como el fervor religioso que creció en el con el transcurrir del tiempo.

Cundo el Dr. Hernández tenía apenas ocho años, y eran cinco sus hermanos recibe un fuerte golpe, muere su madre. Hernández, teniendo ya la edad para iniciar sus estudios es inscrito en la única escuela de la localidad, así continuó y reforzó aquellas enseñanzas impartidas por su madre, destacándose entre sus compañeros por su puntualidad e interés en los estudios.

Los testimonios y relatos manifiestan la avidez de conocimientos en aquel niño trujillano, hasta el punto que el maestro llamó a Don Benigno Hernández, padre de José Gregorio Hernández para decirle que él consideraba que no tenía más que enseñar a su hijo, y que no convenía desaprovechar aquellas cualidades que resaltaban en su inteligencia privilegiada. Le aconsejó que lo enviara cuanto antes a Caracas a perfeccionar sus estudios, porque este niño había nacido para la Ciencia y las Letras.

Aquel maestro pueblerino acertó la inteligencia de José Gregorio Hernández, pero lo que quizás nunca pensó es que aquel niño trujillano, inteligente y educado, sería elevado a los altares. Los maestros, los profesores, son de gran importancia en la sociedad, su impulso y acción no hace solo buenos ciudadanos, sino también buenos santos.

 

Carlos Peña / Diario Católico

NOTAS RELACIONADAS

Servidores laicos reciben formación teológico 

La actividad celebrada en la sede administrativa de la UCAT (Lomas del Tejar) tuvo como ponente principal a Fray Ángel Gabriel Villasmil Bermúdez, vicario provincial de la Orden de Predicadores en Venezuela

Autorizan de obras mayores para la casa sacerdotal «Santo Cura de Ars»

En el mes de octubre se presentarán los resultados del servicio comunitario que los estudiantes de la Universidad Católica del Táchira realizan en apoyo a la Casa Ars

La acción de gracias y la alabanza al Padre

En el sacrificio eucarístico, no solo llevamos al altar el pan y el vino, en ellos, toda la creación amada por Dios es presentada al Padre a través de la muerte y resurrección de su Hijo

Johan Pineda Botía: el sacerdocio es un enorme don de Dios

Le dije al Señor; “dime qué es lo que quieres que haga” y su respuesta fue “(...) ¿no te basta tanto amor?”

IUESTA: Defensa académica de trabajos de grado de licenciatura en Filosofía 

La filosofía no es solo una carrera; es un camino para comprender nuestro mundo, nuestra cultura y la esencia humana

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here