HomeTitularesLa oración del Papa Francisco por Georg Ratzinger

La oración del Papa Francisco por Georg Ratzinger

Date:

NOTAS RELACIONADAS

«En cada consagración renuevo mi compromiso de ser pan partido para nuestra Iglesia Local»  

"Me sentía como un recipiente que esas mismas palabras de consagración, esas palabras que transformaron a través de la transustanciación el pan en el cuerpo y el vino en la sangre de Cristo, también iban llenando mi humanidad"

San Simón y San Judas Tadeo: Apóstoles gloriosos, siervos fieles y amigos de Jesús

Las Sagradas Escrituras no ofrecen muchos detalles sobre sus vidas, pero versiones históricas señalan que recorrieron juntos las provincias del imperio persa llevando el mensaje de salvación y sufrieron el martirio en la ciudad de Suanis

Celebración de reunión de clero en Seminario Santo Tomás de Aquino

La jornada se desarrolló con diversas conferencias formativas sobre las Comunidades Eclesiales de Base, el anteproyecto del ejercicio de Adoración de las 40 horas y el desarrollo del Congreso Eucarístico 2026

En la crisis del compromiso comunitario: La parroquia frente a los desafíos de la realidad

Desde esta fidelidad al ser humano, la parroquia se rebela con la contundencia del anuncio profético y el testimonio de sus obras contra la tiranía de la «idolatría del dinero» y la cultura del descarte (EG 57-58)

El latido central de nuestra fe (Mt 22, 34-40)

No se puede amar a Dios a quien no vemos si somos incapaces de amar al prójimo que camina a nuestro lado, que sufre, que necesita una palabra de aliento o un gesto de misericordia
spot_imgspot_img

Una oración de sufragio para Monseñor Georg Ratzinger, hermano de Benedicto XVI, y una oración para el Papa emérito, «para que sea consolado en este momento de dolor». Esto es lo que el Papa Francisco asegura en una carta enviada a su predecesor por la muerte de su querido hermano, a quien Joseph Ratzinger visitó recientemente el pasado 18 de junio, enfrentándose a la fatiga del viaje a Alemania con el fin de poder verlo por última vez y darle un último adiós.

«Usted – escribe el Papa Francisco a Benedicto – tuvo la delicadeza de informarme en primer lugar de la noticia de la muerte de su querido hermano Monseñor Georg. Deseo renovarle la expresión de mis más sentidas condolencias y cercanía espiritual en este momento de dolor».

«Le aseguro mi oración de sufragio por el difunto – continúa el Papa – para que el Señor de la vida, en su bondad misericordiosa, lo introduzca en la patria del cielo y le conceda el premio preparado para los fieles servidores del Evangelio».

«Y rezo también por usted, Su Santidad -concluye el Pontífice- invocando del Padre, por la intercesión de la Santísima Virgen María, el apoyo de la esperanza cristiana y el tierno consuelo divino. Siempre unidos en la adhesión a Cristo Resucitado, fuente de esperanza y paz».

Francisco se despide en la carta con las significativas palabras «filial y fraternalmente», expresando así el afecto y la devoción que le une a su predecesor.

NOTAS RELACIONADAS

«En cada consagración renuevo mi compromiso de ser pan partido para nuestra Iglesia Local»  

"Me sentía como un recipiente que esas mismas palabras de consagración, esas palabras que transformaron a través de la transustanciación el pan en el cuerpo y el vino en la sangre de Cristo, también iban llenando mi humanidad"

San Simón y San Judas Tadeo: Apóstoles gloriosos, siervos fieles y amigos de Jesús

Las Sagradas Escrituras no ofrecen muchos detalles sobre sus vidas, pero versiones históricas señalan que recorrieron juntos las provincias del imperio persa llevando el mensaje de salvación y sufrieron el martirio en la ciudad de Suanis

Celebración de reunión de clero en Seminario Santo Tomás de Aquino

La jornada se desarrolló con diversas conferencias formativas sobre las Comunidades Eclesiales de Base, el anteproyecto del ejercicio de Adoración de las 40 horas y el desarrollo del Congreso Eucarístico 2026

En la crisis del compromiso comunitario: La parroquia frente a los desafíos de la realidad

Desde esta fidelidad al ser humano, la parroquia se rebela con la contundencia del anuncio profético y el testimonio de sus obras contra la tiranía de la «idolatría del dinero» y la cultura del descarte (EG 57-58)

El latido central de nuestra fe (Mt 22, 34-40)

No se puede amar a Dios a quien no vemos si somos incapaces de amar al prójimo que camina a nuestro lado, que sufre, que necesita una palabra de aliento o un gesto de misericordia

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here