HomeOpiniónMaría y la dificultad de la fe

María y la dificultad de la fe

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Entronizada reliquia de Santa Carmen Rendiles en el SEDAR

Monseñor Lisandro Rivas hizo un llamado a reforzar la oración y la compañía constante en el SEDAR, recordando que la presencia del Santísimo atrae la gracia, pero también exige vigilancia ante el desaliento y las adversidades

León XIV nombra tres Misioneros de La Misericordia en la Diócesis de San Cristóbal

Que el Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María, Madre de la Misericordia, guíen y fortalezcan sus pasos en este nuevo camino pastoral

Comunicando Vida: Primera consagración en 1995 no solo transformó el pan, también trasformó mi corazón

La Eucaristía nos invita a dejarnos transformar por Dios y a amar al prójimo como a nosotros mismos

81 años AVEC: educando y evangelizando Venezuela

Durante su homilía, el Pbro. Balza meditó en el pasaje del evangelio según San Lucas 12, 39 con la frase "al que mucho se le da, mucho se le exigirá", haciendo un llamado a perseverar en la noble misión de formar y educar en los valores del evangelio

Episcopado Venezolano presenta Exhortación Pastoral: “Señor, en tu luz vemos la luz (Sal 36, 10)”

«Nosotros, los obispos de Venezuela, como hijos y pastores de la Iglesia, nos hemos encontrado bajo la luz del Espíritu Santo en un ambiente de oración, diálogo y escucha sinodal, discerniendo tanto los asuntos eclesiales como los urgentes desafíos que atañen a nuestra amada nación en una de las etapas más complejas de su historia»
spot_imgspot_img

Los hombres muchas veces somos sometidos a circunstancias complejas que parecieran tejidas con la finalidad exclusiva de minar nuestra fe. En la actualidad, pareciera inevitable estar entrando y saliendo de noches oscuras del alma. A veces noches de oscuridades tenues, pero otras tantas, espesas, densas, asfixiantes. Circunstancias que buscan someter nuestra voluntad obligándola a mirar desde la embriaguez de la desolación todo lo que nos rodea, enrareciendo toda posibilidad de esperanza.

Estos tiempos llenos de amenazas de todo tipo y naturaleza, de confusiones, odios, violencia y superficialidades, son propicios para volver a María, ya que ella nos acerca amorosamente a las fuentes de la vida, como escribe el autor: a la vida sin adjetivos, es decir, a la Vida. María es maestra de esperanza contra toda esperanza.

Lea también: La Exaltación de la Santa Cruz: por Cristo fuimos salvados

La vida de María está llena de momentos en los cuales, pudiendo haber fallado y sucumbido, se aferró a la fe y a la esperanza en un Dios que no abandona y logró salir airosa para gloria del Señor. Un primer momento es el conflicto que supuso su divina concepción y su relación esponsal con José que, por cierto, no solo muestra la fe de María, sino la del propio José y cómo esa fe triunfa y da pie al surgimiento de la santísima familia de Nazaret. El segundo momento es la presentación de Jesús y las palabras que, frente al niño, dijera Simeón.

Un tercer momento, sin duda, fue su presencia ante la cruz donde sufría y moría su Hijo. Tres momentos en los cuales, María, se muestra al cristiano y a los hombres en general, como “la madre del amor hermoso y del temor, del conocimiento y de la santa esperanza” (Eclo 24,17). Por ello, Sal Ildefonso nos exhorta siempre a imitar la señal de la fe de María, ya que, ejercita con las obras lo que cree (San Gregorio). El justo vive de la fe (Hb 10,38) y así vivió María, a diferencia de muchos de nosotros que no vivimos conformes a lo que creemos y por ello, cómo nuestra fe realmente está muerta. (St 2,26).

Te puede interesar: Lección educativa de la Madre Félix

María es la perfecta seguidora de Cristo, es la discípula por excelencia, y por ello nos la deja el Señor, por medio de San Juan, para que la alberguemos en nuestro hogar, en la calidez de nuestro corazón. En este sentido suena hoy la hora del seguimiento, la hora en que los cristianos deben ser más radicales, es decir, debe ir más allá de la raíz de las cosas. Por ello, María es salud para los enfermos y fuerza para las familias que sufren por sus enfermos.

Esto lo vio perfectamente San Juan Pablo II, quien le dedicó unas palabras con las cuales concluyó e invito a que medites en silencio. “Oh Virgen María, Salud de los enfermos, que has acompañado a Jesús en el camino del Calvario y has permanecido junto a la cruz en la que moría tu Hijo, participando íntimamente de sus dolores, acoge nuestros sufrimientos y únelos a los de Él, para que las semillas esparcidas durante el Jubileo sigan produciendo frutos abundantes en los años venideros. Madre misericordiosa, con fe nos volvemos hacia Ti. Alcánzanos de tu Hijo el que podamos volver pronto, plenamente restablecidos, a nuestras ocupaciones, para hacernos útiles al prójimo con nuestro trabajo. Mientras tanto, quédate junto a nosotros en el momento de la prueba y ayúdanos a repetir cada día contigo nuestro «sí»”, seguros de que Dios sabe sacar de todo mal un bien más grande”. Paz y bien.

Valmore Muñoz

NOTAS RELACIONADAS

Entronizada reliquia de Santa Carmen Rendiles en el SEDAR

Monseñor Lisandro Rivas hizo un llamado a reforzar la oración y la compañía constante en el SEDAR, recordando que la presencia del Santísimo atrae la gracia, pero también exige vigilancia ante el desaliento y las adversidades

León XIV nombra tres Misioneros de La Misericordia en la Diócesis de San Cristóbal

Que el Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María, Madre de la Misericordia, guíen y fortalezcan sus pasos en este nuevo camino pastoral

Comunicando Vida: Primera consagración en 1995 no solo transformó el pan, también trasformó mi corazón

La Eucaristía nos invita a dejarnos transformar por Dios y a amar al prójimo como a nosotros mismos

81 años AVEC: educando y evangelizando Venezuela

Durante su homilía, el Pbro. Balza meditó en el pasaje del evangelio según San Lucas 12, 39 con la frase "al que mucho se le da, mucho se le exigirá", haciendo un llamado a perseverar en la noble misión de formar y educar en los valores del evangelio

Episcopado Venezolano presenta Exhortación Pastoral: “Señor, en tu luz vemos la luz (Sal 36, 10)”

«Nosotros, los obispos de Venezuela, como hijos y pastores de la Iglesia, nos hemos encontrado bajo la luz del Espíritu Santo en un ambiente de oración, diálogo y escucha sinodal, discerniendo tanto los asuntos eclesiales como los urgentes desafíos que atañen a nuestra amada nación en una de las etapas más complejas de su historia»

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here