Como Acción de la Iglesia, reconocemos en cada niño, en cada madre y en cada familia el rostro vivo de Cristo, que nos llama a servir con generosidad, ternura y esperanza
El Obispo de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta, y desde varias parroquias del Táchira meditan el Via Lucis, el misterio glorioso de la Resurrección de Jesucristo.
Como Acción de la Iglesia, reconocemos en cada niño, en cada madre y en cada familia el rostro vivo de Cristo, que nos llama a servir con generosidad, ternura y esperanza