25.9 C
Venezuela
martes, julio 7, 2026
HomeOpiniónNecesitados de oración

Necesitados de oración

Date:

NOTAS RELACIONADAS

89 años del fallecimiento del Siervo de Dios Mons. Tomás Antonio Sanmiguel

Convocó el primer Sínodo Diocesano de acuerdo a lo previsto en el código de Derecho Canónico. En este encuentro se establecieron los Estatutos Sinodales de la Iglesia local

Táchira: un pueblo que ama a Jesús eucaristía

A través de la tradicional Minerva en todas las parroquias, renovamos nuestro compromiso de fe y gratitud al Rey de Reyes

Invitan a fieles y seminaristas a caminar hacia la santidad a través de la humildad y oración

El padre director espiritual, dijo que para lograrlo, es importante cultivar el silencio del corazón, alejándonos del ruido del mundo para escuchar verdaderamente la voz de Dios y encontrarnos con Él en la eucaristía

Parroquia Nuestra Señora del Rosario se une en oración por Venezuela 

215 Años de la Firma del Acta de Independencia: Oramos por la libertad, la paz, la unión y el futuro de cada rincón de nuestra tierra y de los venezolanos dentro y fuera de nuestras fronteras

127 años de amor y consagración a Jesús Sacramentado en Táriba 

La Santa Eucaristía en la Basílica Nuestra Señora de la Consolación fue presidida por Mons. Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la diócesis de San Cristóbal, en compañía del diácono Jesús Reyes, los servidores del altar, las distintas cofradías y una hermosa multitud de fieles
spot_imgspot_img

“Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado.”  (Sal 31)

En este domingo se acerca a Jesús un leproso. Según las costumbres de la época no podían los leprosos permanecer en la comunidad ni participar del culto: se sentían expulsados por los hombres y rechazados por Dios.  En la primera lectura la persona afectada de lepra llevará la ropa desgarrada y los cabellos sueltos; se cubrirá hasta la boca e irá gritando: ‘¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!’ Será impuro mientras dure su afección. Por ser impuro, ha sido apartado y su morada estará fuera del campamento y nadie podía ni tratarlo ni acercarse a él. Sin embargo, en el Evangelio, leemos que el leproso se acerca a Jesús, habla con Él, y le hace una súplica de rodillas: “si tú quieres, puedes curarme”. Jesús no lo rechaza: lo toca, lo cura y para esto utiliza la palabra SANA. Esta escena es como un resumen de la situación que se da en el mundo cuando el Hijo de Dios viene a nosotros y le suplicamos.

Le puede interesar: El Papa: La caridad de Mama Antula se impone ante el individualismo radical

Todos necesitamos ser sanados. Nuestras manos están manchadas: porque somos egoístas; porque oramos; porque solo golpeamos; por los malos trabajos; porque las extendemos hacia lo que no debemos. Nuestros labios están manchados: de blasfemias, de injurias, de supersticiones, de mentiras, de murmuraciones. Nuestros corazones están manchados: de odios, de malos deseos, de segundas intenciones, de pensamientos retorcidos, de infidelidades, de violencias, de faltas de perdón. Esta lepra espiritual, es para el hombre mucho más hiriente que cualquier enfermedad física. En nuestra sociedad, se da la espalda y se huye de los que puedan contagiarnos de alguna enfermedad. Pero nos rodeamos de situaciones y compañías que provocan esta lepra interior: malas juntas, falsas relaciones, comentarios, críticas despiadadas, calumnia, y chismes.

Sólo la grandeza de Dios, unida al reconocimiento de nuestras miserias, puede levantarnos del abismo.  La humanidad rompe la armonía con Dios, con los demás, consigo misma. Y Jesús nos enseña la actitud de Dios: conmovido, obra con amor y misericordia, siendo verdadero Dios y al ser verdadero hombre conoce el corazón humano. Dios no sólo se compadece del hombre con amor, sino que lo transforma. Dios limpia nuestros pecados y con los sacramentos nos dice: ¡hoy se puede empezar de cero!

Le puede interesar: Trabajo diaconal ya comienza palpitar en las comunidades tachirenses

UNIDOS A MARÍA SANTÍSIMA Junto a María, nuestra madre, podemos adquirir esa paz y esa gracia que solo ella puede darnos, por su fe inmensa y su abandono total a Dios. El Señor ama, toca, perdona y pone al hombre en contacto supremo con su Divina misericordia, para darle vida al hombre en abundancia, para transformar la miseria en gozo y que seamos testigos del amor de los amores.  Así sea.


Pbro. José Lucio León Duque

NOTAS RELACIONADAS

89 años del fallecimiento del Siervo de Dios Mons. Tomás Antonio Sanmiguel

Convocó el primer Sínodo Diocesano de acuerdo a lo previsto en el código de Derecho Canónico. En este encuentro se establecieron los Estatutos Sinodales de la Iglesia local

Táchira: un pueblo que ama a Jesús eucaristía

A través de la tradicional Minerva en todas las parroquias, renovamos nuestro compromiso de fe y gratitud al Rey de Reyes

Invitan a fieles y seminaristas a caminar hacia la santidad a través de la humildad y oración

El padre director espiritual, dijo que para lograrlo, es importante cultivar el silencio del corazón, alejándonos del ruido del mundo para escuchar verdaderamente la voz de Dios y encontrarnos con Él en la eucaristía

Parroquia Nuestra Señora del Rosario se une en oración por Venezuela 

215 Años de la Firma del Acta de Independencia: Oramos por la libertad, la paz, la unión y el futuro de cada rincón de nuestra tierra y de los venezolanos dentro y fuera de nuestras fronteras

127 años de amor y consagración a Jesús Sacramentado en Táriba 

La Santa Eucaristía en la Basílica Nuestra Señora de la Consolación fue presidida por Mons. Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la diócesis de San Cristóbal, en compañía del diácono Jesús Reyes, los servidores del altar, las distintas cofradías y una hermosa multitud de fieles

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here