HomeEspiritualidadNueve meses de "la locura de la guerra"

Nueve meses de «la locura de la guerra»

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Conmemoración de los fieles difuntos: un día de recuerdos y oración por los que partieron

Es un tiempo propicio para visitar campos santos, llevar flores y encender velas en favor de quienes ya no están. A su vez es también una fecha oportuna para estar en la celebración de la eucaristía

Día de todos Los Santos: una solemnidad que nos recuerda nuestro camino a la santidad

Esta solemnidad representa un recordatorio que nos revela que todos estamos llamados a la santidad, la cual debemos cultivar día a día con nuestras obras colmadas de misericordia y amor, siempre de la mano de Dios con el respeto y acompañamiento a nuestro prójimo

Parroquia Nuestra Señora del Rosario vivió jornada de luz, fe y llamado a la santidad 

Con la camándula en mano y el corazón encendido tras un mes de intensa misión mariana, la comunidad

Culmina con éxito visita pastoral de Obispo del Táchira en parroquia San Judas Tadeo

Durante la ceremonia se impartió una bendición especial a los servidores del altar, proclamadores, catequistas y demás grupos de apostolado. Como símbolo permanente de esta visita, la jornada litúrgica cerró con la siembra de un árbol conmemorativo

Tercer Encuentro Diocesano de Samueles 

Mas de 500 Jóvenes de toda la diócesis se unieron en una intensa y hermosa jornada que incluyó momentos de profunda gracia
spot_imgspot_img

Se cumplen nueve meses desde el inicio de la horrible guerra de agresión por parte de Rusia contra Ucrania. Este es el tiempo en que una vida humana toma forma en el vientre materno y luego sale a la luz, pero la de Ucrania no ha sido una gestación de vida, sino sólo de muerte, de odio, de devastación.

Hay un aspecto de esta guerra que no siempre recordamos: se trata de un conflicto que involucra a dos pueblos que pertenecen a la misma fe en Cristo y al mismo bautismo. El cristianismo en esa zona geográfica se asocia con el bautismo de la Rus’, completado en el año 988, cuando Vladimir el Grande quiso que su familia y el pueblo de Kiev recibieron el sacramento en las aguas del Dnepr. Los cristianos rusos y ucranianos comparten la misma divina liturgia y la misma espiritualidad que es propia de las Iglesias orientales.

Le puede interesar: Colombia, el Congreso de Reconciliación invita a “desarmar los corazones»

Hoy se tiende a esconder esta pertenencia común de la fe y de la tradición litúrgica por razones ligadas con la propaganda bélica: cuando combates, cuando matas, debes olvidar el rostro y la humanidad del otro, como recordaba el profeta de la paz Tonino Bello. Y hasta debes olvidar que el otro tiene tú mismo bautismo.

 El hecho de que lo que ha estallado en el corazón de Europa sea una guerra entre cristianos hace que la herida sea aún más dolorosa para los seguidores de Jesús. No nos encontramos frente a un conflicto que pueda clasificarse en el cómodo esquema del «choque de civilizaciones», teoría que se hizo famosa tras los atentados islamistas del 11 de septiembre de 2001 para marcar las diferencias entre «nosotros» y «ellos». No, aquí los agresores leen el mismo Evangelio que los agredidos.

Lee también: Realizan segunda asamblea sinodal del III Sínodo de la Diócesis de San Cristóbal

La consternación suscitada por esta observación podría llevarnos a reflexionar acerca de cuánto camino debe recorrer aún el mensaje evangélico para entrar en el corazón de los cristianos y permear su cultura, para encarnar el ejemplo de Jesús, que en el Getsemaní ordenó a Pedro que volviera a meter la espada en la vaina. Incluso podría inducirnos a subir al púlpito sentencioso y tranquilizador de quienes quieren marcar la diferencia entre «nuestro» cristianismo y el de los belicistas que mezclan iconos sagrados con banderas de soldados, justificando la agresión y la violencia con discursos religiosos, como hacíamos hasta anteayer y como, tal vez, alguno desearía hacer también hoy.

Pero esta actitud sólo sería para nosotros sólo una cómoda vía de escape, una forma de autoabsolución para no mantener abierta la herida generada por esta guerra.

El conflicto en curso en Ucrania nos enseña en cambio que la pertenencia a una tradición común, el recuerdo de una identidad y de una cultura que tienen su origen en el mismo anuncio evangélico, no bastan para evitar que nos deslicemos hacia la barbarie de la violencia, del odio y de la guerra asesina.

Mantener la herida abierta significa entonces recordar cada día que nuestra fe y nuestras tradiciones religiosas no pueden darse nunca por sentadas ni por supuestas. Significa recordar que sólo podemos actuar como cristianos por gracia, no por tradición o cultura. Significa recordar las palabras de Jesús: «Sin mí no pueden hacer nada», para volver a ser humildes mendigos de Él, vivo y presente hoy, y de su paz.

Jean Carlos Yepes

NOTAS RELACIONADAS

Conmemoración de los fieles difuntos: un día de recuerdos y oración por los que partieron

Es un tiempo propicio para visitar campos santos, llevar flores y encender velas en favor de quienes ya no están. A su vez es también una fecha oportuna para estar en la celebración de la eucaristía

Día de todos Los Santos: una solemnidad que nos recuerda nuestro camino a la santidad

Esta solemnidad representa un recordatorio que nos revela que todos estamos llamados a la santidad, la cual debemos cultivar día a día con nuestras obras colmadas de misericordia y amor, siempre de la mano de Dios con el respeto y acompañamiento a nuestro prójimo

Parroquia Nuestra Señora del Rosario vivió jornada de luz, fe y llamado a la santidad 

Con la camándula en mano y el corazón encendido tras un mes de intensa misión mariana, la comunidad

Culmina con éxito visita pastoral de Obispo del Táchira en parroquia San Judas Tadeo

Durante la ceremonia se impartió una bendición especial a los servidores del altar, proclamadores, catequistas y demás grupos de apostolado. Como símbolo permanente de esta visita, la jornada litúrgica cerró con la siembra de un árbol conmemorativo

Tercer Encuentro Diocesano de Samueles 

Mas de 500 Jóvenes de toda la diócesis se unieron en una intensa y hermosa jornada que incluyó momentos de profunda gracia

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here