El acompañamiento de los jóvenes heridos y sedientos de Dios, la evangelización en una cultura postmoderna atravesada por la inteligencia artificial, la fraternidad sacerdotal frente a la tentación de la envidia y el sentido espiritual de la ancianidad y la enfermedad marcaron el diálogo del Papa León XIV con el clero de la diócesis de Roma, celebrado el jueves 19 de febrero en el Aula Pablo VI y publicado este viernes.
En un clima de escucha, el Pontífice ofreció orientaciones concretas y espirituales, insistiendo en la cercanía, la oración, la iniciativa pastoral y la vida fraterna como antídotos contra la soledad y la superficialidad pastoral.
Acompañar a los jóvenes: cercanía, testimonio y amistad con Jesús
Al responder sobre las dificultades y tentaciones del ministerio entre los jóvenes, el Papa subrayó la compleja realidad familiar y afectiva de las nuevas generaciones y la necesidad de un acompañamiento realista y cercano.
Lea también: Cinco claves para habitar la red con misericordia
“El sacerdote que acompaña a estos jóvenes significa también conocer su realidad, estar cerca en ese sentido, acompañarlos, pero no ser solo uno más entre los jóvenes. También esto es importante: el testimonio del sacerdote”.
El Papa remarcó que el presbítero debe ofrecer no solo actividades, sino una experiencia viva de fe:
“Ser amigo de Jesús podrá realmente llenar su vida. Pero esto significa que el sacerdote mismo vive una vida de amistad con Jesús, para ofrecer no solo un ejemplo sino una experiencia de vida que podría cambiar la vida de los jóvenes”.
Vatican News


