Este 18 de febrero, miércoles de ceniza, la Iglesia del Táchira se unió en un solo clamor de conversión. Nuestros obispos presidieron el inicio de la Cuaresma 2026, recordándonos que este es el tiempo propicio para alabar al Señor y renovar el corazón.
Catedral de San Cristóbal: A las 5:00 p.m., Mons. Lisandro Rivas, Obispo de nuestra Diócesis, presidió la Eucaristía junto al párroco, Pbro. Lucio León. En su homilía, Mons. Lisandro hizo eco del mensaje del Papa León XIV, invitándonos a vivir este 2026 bajo dos pilares fundamentales: escuchar la voz de Dios en el desierto y ayunar de aquello que nos aleja del hermano.
Lea también: Mujer hacendosa, ¿quién la hallará? vale mucho más que las perlas» (Prov. 31)
Parroquia Nuestra Señora de Coromoto: A las 7:00 a.m., Mons. Juan Alberto Ayala, Obispo Auxiliar, celebró junto al Pbro. Victoriano Rodríguez. Monseñor resaltó que la oración, el ayuno y la limosna son los motores que impulsan nuestra vida hacia una verdadera conversión. «Debemos morir a nuestro egoísmo para dar fruto en abundancia», enfatizó.

Una Iglesia que camina unida: No solo en los templos principales, sino en las 94 parroquias y 6 rectorías de nuestra Iglesia Local, se vivió una afluencia masiva de fieles. Familias enteras se acercaron a recibir el signo de la ceniza sobre su frente, un gesto de humildad que indica arrepentimiento y búsqueda de una vida nueva.
Iniciamos estos 40 días con una certeza: Dios es rico en misericordia. Gracias, Señor, por tener piedad de nosotros y darnos esta oportunidad de volver a Ti.
Oficina de Prensa DSC – Vicaría Episcopal de Comunicación


