La santidad, como nos recuerda constantemente el Magisterio de la Iglesia, no consiste en realizar grandes proezas inaccesibles, sino en vivir las acciones cotidianas impregnadas del amor de Cristo
Pese a las carencias San Martín de Porres se convierte en cirujano, es por eso que su casa se convirtió en un centro donde recibía mendigos y gente muy pobre a quienes atendía de manera gratuita
Es un tiempo propicio para visitar campos santos, llevar flores y encender velas en favor de quienes ya no están. A su vez es también una fecha oportuna para estar en la celebración de la eucaristía
Esta solemnidad representa un recordatorio que nos revela que todos estamos llamados a la santidad, la cual debemos cultivar día a día con nuestras obras colmadas de misericordia y amor, siempre de la mano de Dios con el respeto y acompañamiento a nuestro prójimo
Con la camándula en mano y el corazón encendido tras un mes de intensa misión mariana, la comunidad
Estimados lectores, en la fiesta de la Virgen de la Consolación les encomendamos a la Madre de Dios que Asunta al cielo intercede por todos, nos dé la bendición y protección de su hijo Jesucristo.
La santidad, como nos recuerda constantemente el Magisterio de la Iglesia, no consiste en realizar grandes proezas inaccesibles, sino en vivir las acciones cotidianas impregnadas del amor de Cristo
Pese a las carencias San Martín de Porres se convierte en cirujano, es por eso que su casa se convirtió en un centro donde recibía mendigos y gente muy pobre a quienes atendía de manera gratuita
Es un tiempo propicio para visitar campos santos, llevar flores y encender velas en favor de quienes ya no están. A su vez es también una fecha oportuna para estar en la celebración de la eucaristía
Esta solemnidad representa un recordatorio que nos revela que todos estamos llamados a la santidad, la cual debemos cultivar día a día con nuestras obras colmadas de misericordia y amor, siempre de la mano de Dios con el respeto y acompañamiento a nuestro prójimo