HomeOpiniónProclamar a Dios con esperanza 

Proclamar a Dios con esperanza 

Date:

NOTAS RELACIONADAS

«En cada consagración renuevo mi compromiso de ser pan partido para nuestra Iglesia Local»  

"Me sentía como un recipiente que esas mismas palabras de consagración, esas palabras que transformaron a través de la transustanciación el pan en el cuerpo y el vino en la sangre de Cristo, también iban llenando mi humanidad"

San Simón y San Judas Tadeo: Apóstoles gloriosos, siervos fieles y amigos de Jesús

Las Sagradas Escrituras no ofrecen muchos detalles sobre sus vidas, pero versiones históricas señalan que recorrieron juntos las provincias del imperio persa llevando el mensaje de salvación y sufrieron el martirio en la ciudad de Suanis

Celebración de reunión de clero en Seminario Santo Tomás de Aquino

La jornada se desarrolló con diversas conferencias formativas sobre las Comunidades Eclesiales de Base, el anteproyecto del ejercicio de Adoración de las 40 horas y el desarrollo del Congreso Eucarístico 2026

En la crisis del compromiso comunitario: La parroquia frente a los desafíos de la realidad

Desde esta fidelidad al ser humano, la parroquia se rebela con la contundencia del anuncio profético y el testimonio de sus obras contra la tiranía de la «idolatría del dinero» y la cultura del descarte (EG 57-58)

El latido central de nuestra fe (Mt 22, 34-40)

No se puede amar a Dios a quien no vemos si somos incapaces de amar al prójimo que camina a nuestro lado, que sufre, que necesita una palabra de aliento o un gesto de misericordia
spot_imgspot_img

La Ascensión de Nuestro Señor marca la culminación de su misión en la tierra, pero también marca el inicio de la misión de los apóstoles en todo el mundo. Las lecturas de hoy describen la Ascensión de Cristo y la misión que Él encomendó: “vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 8, 19). La presencia espiritual de Cristo permanece con nosotros hasta el final de los tiempos. Los Hechos de los Apóstoles unen los eventos ocurridos después de la Pasión de Jesús hasta el momento de la Ascensión. La carta a los Efesios pone una nota particular. Recuerda solemnemente que el poder de Dios, manifestado en la vida terrena de Cristo y su resurrección, nos ha abierto la esperanza de la gloria futura.

La misión en la Iglesia

Podemos contentarnos muchas veces con mantenernos dentro de las paredes de nuestra comodidad. Ésta no es la misión confiada por Jesús. Los católicos estamos llamados a permanecer en el mundo, construir con espíritu positivo y mejorar la realidad con la vivencia de nuestra fe católica y su significado. Sabemos que todo lo humano puede reflejar genuinamente la gloria de Dios. Debemos creer que Dios ya está obrando en el corazón del hombre, mediante la gracia y sus inspiraciones, para que éste le encuentre en el Evangelio. La misión que nos da Jesús se debe reflejar en la vida cotidiana, en el actuar de cada momento, en medio del pueblo, llegando al corazón de cada hombre y cada mujer. La fiesta de hoy nos muestra dos perspectivas que nos pueden ayudar a entender y practicar la vida en Cristo. En primer lugar, Jesús sube al cielo e ir al cielo es ir a Dios, es estar junto a Él, vivir con el resucitado y aceptar de corazón la salvación que nos viene del amor de Dios. En segundo lugar, la Ascensión significa para la Iglesia la glorificación en el Padre. Es una fiesta de esperanza y de una promesa especial para todos nosotros. Todo esto nos recuerda que el cielo es la meta que debemos alcanzar y preparándonos aquí en la tierra.

María Auxiliadora acompaña nuestra vida

En este domingo de la Ascensión del Señor, María Auxiliadora nos enseña el camino para llegar a Jesús. Es un día especial para meditar sobre nuestra adhesión al amor de Dios, sobre el camino de esperanza que debemos recorrer y sobre la paz que Jesús da a nuestras vidas. Pidamos a Dios con fe, por intercesión de María Santísima, que nos “dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo”. Que ilumine los ojos de nuestro corazón, y así poder comprender “cuál es la esperanza a la que nos llama”. Así sea.

Pbro. José Lucio León 

NOTAS RELACIONADAS

«En cada consagración renuevo mi compromiso de ser pan partido para nuestra Iglesia Local»  

"Me sentía como un recipiente que esas mismas palabras de consagración, esas palabras que transformaron a través de la transustanciación el pan en el cuerpo y el vino en la sangre de Cristo, también iban llenando mi humanidad"

San Simón y San Judas Tadeo: Apóstoles gloriosos, siervos fieles y amigos de Jesús

Las Sagradas Escrituras no ofrecen muchos detalles sobre sus vidas, pero versiones históricas señalan que recorrieron juntos las provincias del imperio persa llevando el mensaje de salvación y sufrieron el martirio en la ciudad de Suanis

Celebración de reunión de clero en Seminario Santo Tomás de Aquino

La jornada se desarrolló con diversas conferencias formativas sobre las Comunidades Eclesiales de Base, el anteproyecto del ejercicio de Adoración de las 40 horas y el desarrollo del Congreso Eucarístico 2026

En la crisis del compromiso comunitario: La parroquia frente a los desafíos de la realidad

Desde esta fidelidad al ser humano, la parroquia se rebela con la contundencia del anuncio profético y el testimonio de sus obras contra la tiranía de la «idolatría del dinero» y la cultura del descarte (EG 57-58)

El latido central de nuestra fe (Mt 22, 34-40)

No se puede amar a Dios a quien no vemos si somos incapaces de amar al prójimo que camina a nuestro lado, que sufre, que necesita una palabra de aliento o un gesto de misericordia

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here