El acceso masivo a redes sociales y herramientas tecnológicas ha planteado en los últimos años una serie de problemas y retos para niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, en un aspecto que, desde ciertos puntos de vista, tiene más presencia hoy que en años anteriores, pero que otros consideran que no tiene el lugar necesario en la población aún, tal es la salud mental.
Hay que destacar que, dentro de la ciencia y la medicina, si bien hay hechos indiscutibles, también hay muchas perspectivas que varían entre profesionales, y la psicología no está exenta de lo anterior mencionado, más aún en el contexto moderno donde hay tantos factores que influyen en la salud mental de millones de personas en el mundo.
¿Por qué es importante la salud mental?
Si bien podrá parecer una pregunta sencilla y obviable, la respuesta profundiza en dar a entender que una mente sana es tan importante como un cuerpo y órganos sanos, pues, de acuerdo a la psicóloga Luz Contreras, la salud mental lo afecta todo, a nivel personal, de pareja, laboral, familiar e incluso la parte física.
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Enfermedades como la depresión pueden incluso afectar el desempeño laboral, generando insomnio, lo cual puede devenir en falta de energía, sensación de agotamiento, malestar físico y emocional, siendo común en estas personas el cometer errores y olvidar cosas e indicaciones de forma recurrente.
Por otra parte, Simón Meléndez, psicólogo clínico y organizacional, destaca que la salud mental es un multiplicador o divisor de las habilidades y aptitudes de un individuo, por lo cual es para él un tema más relevante en la actualidad, pues muchas empresas toman en cuenta en la actualidad el factor psicológico de un candidato al momento de ofrecer oportunidades de trabajo, por citar un ejemplo.
Meléndez menciona que la falta de cuidado por parte de un individuo hacia su salud mental puede generar pensamientos autodestructivos y distorsionados, así como ansiedad.

Para el psicólogo Alfonso Amaya, la salud mental sigue siendo un tabú, pues hay poca atención desde distintos sectores de la sociedad hacia las medidas que deben tomarse en este aspecto, de manera que en alguna forma, tdavía se considera un lujo a la salud mental.
Inteligencia artificial y tecnología en la salud mental
Amaya, de manera enfática, asevera que hay que prestar atención al efecto que tienen las redes sociales, sobre todo en las adolescentes, debido a que Instagram tiene unos perfiles de algoritmos que tienden a tener incidencia sobre la identidad de las damas y la percepción de la realidad, mientras que para los jóvenes la influencia negativa puede venir de parte de los videojuegos, principalmente por la carga de contenido violento.
Para Amaya, indudablemente existen nuevos factores y adicciones en la actualidad que inciden directamente sobre la salud mental de la sociedad, e incluso la inteligencia artificial forma parte de esos nuevos factores, pues destaca el psicólogo que “hoy en día hay personas que se enamoran de chatbots, de chats”.

Por su parte, Contreras comparte una visión similar, pero enfocada en el impacto de los Reels, o los formatos de videos cortos en plataformas como Instagram, TikTok o YouTube, clasificando su impacto como un “dopaminérgico” constante para el cual el cerebro no está preparado, perdiendo incluso la capacidad de concentración, pues en la cotidianidad no hay tantos shocks de dopamina como se reciben en redes sociales.
Contreras también señaló la distorsión de la realidad en redes sociales como un problema para jóvenes y adultos en la actualidad, pues la frustración por no tener el estilo de vida, el cuidado de la piel, el cuerpo o riquezas que se ven en redes, que muchas veces no son reales, genera problemas de autoestima y ansiedad al aspirar a estándares irreales generados por ediciones o filtros de fotos y videos.
Meléndez lo describe como un síndrome de ansiedad generalizado en jóvenes, pues la dinámica en redes sociales les conduce a una “subrealidad” disociada y de inmediatez, donde el psicólogo destaca que muchos jóvenes en la actualidad manifiestan ansiedad por no ver resultados rápidos, por no tener el estilo de vida o el cuerpo que ven en redes sociales, lo cual les genera frustración.
La dinámica familiar en la salud mental
Para un individuo, la dinámica entre su familia, amigos y allegados es un factor que incide directamente sobre su salud mental y perspectiva de la realidad, mucho más en la infancia y adolescencia, donde se es más vulnerable a cambios y situaciones como la violencia.
Para Amaya, no son solo las redes sociales y la tecnología las principales afectaciones en la salud mental, y que un problema grave en la región es el abandono familiar, pues destaca que el Táchira, en uno de sus municipios, tiene la más alta tasa de nietos criados por abuelas.

Por otra parte, Amaya explica que hay problemas como la alta tasa de violencia intrafamiliar en el estado que generan una carga transgeneracional que no ha sido sanada y, aunado con el impacto de las nuevas tecnologías, “crean un cóctel de situaciones que son explosivas para la salud mental”, lo cual se ve reflejado en cifras como la tasa de violencia autoinfligida en la región.
Para Meléndez, directa e indirectamente, la dinámica familiar tiene influencia sobre la salud mental de los individuos, pues comenta que muchos jóvenes que sufren de problemas como depresión o ansiedad necesitan del apoyo de sus padres y familiares, con paciencia y sensibilidad para un acompañamiento adecuado de este tipo de situaciones.
No es un secreto para nadie el impacto que tiene en la sociedad un tema tan sensible como lo es la violencia autoinfligida, y en cifras, de acuerdo al informe anual del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), en 2024 el estado Táchira lideró a nivel nacional la estadística con 12,3 decesos por violencia autoinfligida por cada 100 mil habitantes, por encima de Distrito Capital con 11,5 y Mérida con 10,8.
Para el psicólogo Amaya, se trata del indicador más doloroso del estado de la salud mental, pero que no debe ser el único indicador que hable acerca del deterioro de la calidad y atención hacia la salud mental. “El hecho de que las altas tasas de suicidio en Venezuela estén entre Táchira y Mérida ya es suficiente como para detener un país y hacernos pensar qué está pasando aquí”.

Por otra parte, para Meléndez, el problema de la violencia autoinfligida empieza con una ansiedad que no fue abordada, con una depresión que no fue tratada adecuadamente, el cual es el primer paso para la prevención del suicidio, acompañado del apoyo de familiares, amistades y campañas de concientización acerca de la gravedad del problema.
Reflexiones
Para los profesionales de la salud mental, los problemas relacionados con esto deben ser abordados desde la comprensión y el apoyo, así como el hecho de que la cuestión requiere concientizar y sensibilizar acerca de cómo afecta una mala salud mental al desarrollo de un individuo, así como su desenvolvimiento personal y laboral.
Actualmente, existen iniciativas de grupos de apoyo para prevención del suicidio, control de adicciones y terapéuticos para mujeres, los cuales brindan asistencia a las personas que acuden para evitar que estos problemas se profundicen y puedan volverse enfermedades como la depresión.
Gabriel Ángel Murillo
Pasante UBA


