29.7 C
Venezuela
jueves, julio 9, 2026
HomeEspiritualidadSan Agustín: El hijo de las lágrimas de su madre

San Agustín: El hijo de las lágrimas de su madre

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Cáritas diocesana: Centro de acopio activo de la Diócesis de San Cristóbal

“Quiero agradecer enormemente el apoyo, el esfuerzo de los sancristobalenses, de los tachirenses. El poder sumar su granito de arena para llevar todas estas ayudas"

Esperanza entre los escombros

El Evangelio ofrece la imagen exacta de lo que toca hacer: el samaritano cura al herido, lo carga sobre su cabalgadura y lo lleva a una posada para que se restablezca (cf. Lc 10, 30-35). “Esa posada es la Iglesia”

Celebraron eucaristía en memoria de fallecidos por terremotos en Sagrario Catedral 

"Debemos unirnos como hermanos, con el país, como sociedad"

SIGNIS ALC pide a comunicadores informar con veracidad y esperanza ante emergencia por terremotos

El mensaje señala que la tarea de los comunicadores de América Latina no debe limitarse a relatar la tragedia, sino que también debe mostrar los signos de esperanza que surgen en medio de la adversidad

Santa Sede: comercio justo y transferencia de tecnologías para erradicar la pobreza

Ante la proximidad de la fecha límite de la Agenda 2030 que define precisamente los 17 objetivos de desarrollo sostenible que deben alcanzarse para ese año, la Santa Sede ha reiterado la importancia de una acción global que aborde «los retos que obstaculizan el progreso del desarrollo»
spot_imgspot_img

Aurelio Agustín (San Agustín) nació en Tagaste, África el 13 de noviembre de 354, durante su vida fue un filósofo, teólogo y obispo cristiano considerado uno de los más importantes Padres de la Iglesia Católica y  erigido como Doctor de la Gracia.

Hijo de Patricio, un funcionario pagano al servicio del Imperio y de Mónica, una mujer entregada que posteriormente se convertiría en Santa, un legado que pasó a su hijo en creencia, educación y amor a Dios.

En sus primeros años la convicción acerca de lo que después se forjaría como su centro pleno de adoración fue descuidada y poco analítica, sin embargo, la conversión de uno de los máximos representantes junto a San Gregorio, San Jerónimo y San Ambrosio de la iglesia latina llegó con beneplácito.

Pensamiento

San Agustín centra su pensamiento en la relación del alma, perdida por el pecado y salvada por la gracia divina, con Dios, tal convicción privaba en la conversión entre estos dos tópicos, el mal y el bien. Es por ello, que su accionar es esencialmente espiritualista lo cual confrontaba la tendencia cosmológica de la filosofía griega.

Su controversial análisis se expresa en su obra Confesiones donde internaliza y estudia desde dos vertientes a través de un diálogo extenso y consistente las diatribas entre la criatura y su Creador.

Le puede interesar: Planificación y organización en un emprendimiento que colma las calles

El santo que en principio estuvo inmerso en otras directrices alejadas de la propia religión fue un promotor y precursor, antes de su adhesión en el año 386, de análisis y estudios que lo erigieron como un orador y profesor de renombrada reputación.

En 391 fue ordenado sacerdote en Hipona, en la misma provincia de Numidia. Fue entonces que el converso Agustín se permitió usar toda su erudición en favor del cristianismo. Pronto se convertiría en un gran predicador y un gran erudito teórico de los fundamentos de la religión. Unos años más tarde, a finales del siglo IV, fue nombrado obispo de Hipona.

Bases

La premisa de San Agustín se evidenciaba en el amor y bajo este concepto y su estudio promovió que no existía otro factor tan determinante para vivir, «mi amor es mi peso; por él soy llevado adondequiera que soy llevado».

Sentó las bases de la eclesiología, proponiendo que la Iglesia era una sola entidad legítima, pero que debía entenderse bajo dos realidades. La parte visible estaría formada por la institución jerárquica y los sacramentos; pero la parte invisible estaría constituida por las almas de los practicantes.

El santo fue precursor en la defensa al argumento de que el ser humano era la unificación idónea y perfecta entre dos elementos, el cuerpo y el alma, un concepto en el cual giró buena parte de sus estudios y enseñanzas que lideraron doctrinas y extensos análisis que lo erigieron como un erudito en temas relacionados con su creencia.

Santidad

San Agustín murió el 28 de agosto de 430 a los 75 años de edad. Para la época, con ninguna formalidad prevista para la canonización terminó convirtiéndose en santo por aclamación popular.

En 1298, el Papa Bonifacio VIII (1235-1303) le otorgó el título póstumo de Doctor de la Iglesia.

NOTAS RELACIONADAS

Cáritas diocesana: Centro de acopio activo de la Diócesis de San Cristóbal

“Quiero agradecer enormemente el apoyo, el esfuerzo de los sancristobalenses, de los tachirenses. El poder sumar su granito de arena para llevar todas estas ayudas"

Esperanza entre los escombros

El Evangelio ofrece la imagen exacta de lo que toca hacer: el samaritano cura al herido, lo carga sobre su cabalgadura y lo lleva a una posada para que se restablezca (cf. Lc 10, 30-35). “Esa posada es la Iglesia”

Celebraron eucaristía en memoria de fallecidos por terremotos en Sagrario Catedral 

"Debemos unirnos como hermanos, con el país, como sociedad"

SIGNIS ALC pide a comunicadores informar con veracidad y esperanza ante emergencia por terremotos

El mensaje señala que la tarea de los comunicadores de América Latina no debe limitarse a relatar la tragedia, sino que también debe mostrar los signos de esperanza que surgen en medio de la adversidad

Santa Sede: comercio justo y transferencia de tecnologías para erradicar la pobreza

Ante la proximidad de la fecha límite de la Agenda 2030 que define precisamente los 17 objetivos de desarrollo sostenible que deben alcanzarse para ese año, la Santa Sede ha reiterado la importancia de una acción global que aborde «los retos que obstaculizan el progreso del desarrollo»

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here