30.4 C
Venezuela
martes, abril 21, 2026

San Aldo

Date:

NOTAS RELACIONADAS

La voz del pueblo de Dios se hace camino

Desde el 16 de febrero, el Pueblo de Dios se reunió para reflexionar sobre los frutos de la I Sesión del Congreso Eucarístico Diocesano, empleando la metodología del "Diálogo en el Espíritu"

Refuerzan estrategias por aumento de fiebre amarilla en frontera 

Ante la presencia de estos síntomas, se recomienda no automedicarse y acudir de inmediato a un centro de salud

Éxito en la apertura de la muestra virtual «Desde el alma» de Leandro Cárdenas en la Galería Manuel Osorio Velasco

En relación a su campo de experiencia, la muestra revela un dominio excepcional del dibujo, el surrealismo figurativo y el cubismo, técnicas con las que explora la dualidad humana

Papa a las Autoridades: aplicar políticas contracorriente centradas en el bien común

En un mundo “herido por la prepotencia”, hay que “valorar a quienes creen en la paz, y atreverse a aplicar políticas que vayan contracorriente, centradas en el bien común”

Cristo vive y camina a nuestro lado

Hoy, el "Caminante de Emaús" nos interpela como Iglesia. En un mundo que a menudo camina a ciegas, nuestra misión es ser esa presencia que escucha, que consuela y que "hace arder el corazón" a través de la solidaridad y la palabra oportuna
spot_imgspot_img

De este santo se conoce muy poco, ni siquiera el lugar y fecha de nacimiento. Parece que vivió en el siglo VIII, cuando la humanidad estaba amenazada por el islamismo. Se conoce sí el lugar de su sepultura: en Pavía, primero en la capilla de San Columbano y después en la basílica de San Miguel.

Una antigua tradición nos lo presenta como carbonero y eremita en Carbonaria, cerca de Pavía. Como san Aldo se encuentra incluido en los Martirologios de la Orden benedictina, se supone que fue monje en Bobbio, el famoso monasterio fundado por san Columbano en el año 614.

le puede interesar: Que el desarrollo tecnológico esté al servicio de la justicia y de la paz


Los monjes irlandeses de san Columbano no llevaban una vida eremítica en sentido estricto, pero el ermitaño se alejaba temporalmente de los hombres para dedicarse a la oración y llenar la soledad exterior con la presencia alegre de Dios. Pero no se alejaba de la comunidad a la que edificaba con el ejemplo de su vida devota y con la caridad.

Podemos, pues, pensar que san Aldo fue una magnífica mezcla del espíritu benedictino y del espíritu que llevaron los fervorosos misioneros que llegaban de Irlanda, la “isla bárbara” que se transformó en “isla de santos” por el extraordinario florecimiento del cristianismo.

Lee también: Docentes protestaron en Táchira para exigir salarios


San Columbano había llevado a Europa un oleaje de nueva espiritualidad. Es decir, se había producido un movimiento inverso al que había llevado la Buena Noticia a Irlanda. Decenas de monjes y ermitaños irlandeses, convertidos en “peregrinos por Cristo”, en un maravilloso intercambio evangélico, de evangelizados se convirtieron en evangelizadores.

Solamente conocemos a este santo gracias a los Bolandistas. Anacoreta italiano, probablemente cerca de Pavía, donde se venera, pero se desconoce la época, quizás entorno al año 1000.

NOTAS RELACIONADAS

La voz del pueblo de Dios se hace camino

Desde el 16 de febrero, el Pueblo de Dios se reunió para reflexionar sobre los frutos de la I Sesión del Congreso Eucarístico Diocesano, empleando la metodología del "Diálogo en el Espíritu"

Refuerzan estrategias por aumento de fiebre amarilla en frontera 

Ante la presencia de estos síntomas, se recomienda no automedicarse y acudir de inmediato a un centro de salud

Éxito en la apertura de la muestra virtual «Desde el alma» de Leandro Cárdenas en la Galería Manuel Osorio Velasco

En relación a su campo de experiencia, la muestra revela un dominio excepcional del dibujo, el surrealismo figurativo y el cubismo, técnicas con las que explora la dualidad humana

Papa a las Autoridades: aplicar políticas contracorriente centradas en el bien común

En un mundo “herido por la prepotencia”, hay que “valorar a quienes creen en la paz, y atreverse a aplicar políticas que vayan contracorriente, centradas en el bien común”

Cristo vive y camina a nuestro lado

Hoy, el "Caminante de Emaús" nos interpela como Iglesia. En un mundo que a menudo camina a ciegas, nuestra misión es ser esa presencia que escucha, que consuela y que "hace arder el corazón" a través de la solidaridad y la palabra oportuna

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here