34.9 C
Venezuela
lunes, abril 6, 2026
HomeEspiritualidadSan Ignacio de Antioquía: “Es mejor ser cristiano sin decirlo que proclamarlo...

San Ignacio de Antioquía: “Es mejor ser cristiano sin decirlo que proclamarlo sin serlo”

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Consolidan alianza entre Liceo Nacional Adultos «Francisco Adolfo Parada y Uniandes 

El objetivo es quebrar la visión de la "educación bancarizada" aquella que limita al estudiante a ser un receptáculo pasivo para dar paso a un proceso de aprendizaje transformador, donde el conocimiento se construye en el diálogo y la interacción constante con el entorno social

La iglesia madre de San Cristóbal celebra 65 aniversario de su consagración

“La Catedral es la sede del obispo, es decir, la sede episcopal, es la iglesia del prelado diocesano, por eso se le llama la Madre de todas las Iglesias"

Monasterio “Santa María del Piedemonte” un espacio de oración en el llano

En el corazón del piedemonte andino, abrazado por el sopor del llano barinés y con las primeras estribaciones de la montaña, germinó hace tres años una obra espiritual inédita: el Monasterio Santa María del Piedemonte

Domingo de Gloria: La vida ha vencido a la muerte en la Catedral 

“Vio y creyó”: Al igual que los discípulos, estamos llamados a ver los signos de la vida donde otros solo ven muerte

La Parroquia San Juan Bautista de «La Ermita» se vistió de fiesta y esperanza para celebrar el triunfo de la vida sobre la muerte

La vida no es difícil; nosotros la complicamos cuando no ponemos a Dios en el primer lugar de nuestra historia
spot_imgspot_img

 San Ignacio de Antioquía nació entre los años 30 al 35 después de Cristo, en Siria, Imperio romano, reconocido como discípulo directo de San Pablo y San Juan, es el segundo sucesor de Pedro en la estructura de la Iglesia de Antioquía.

Las acciones de San Ignacio se evidencian en la afirmación bajo la premisa de la convicción y espiritualidad donde señala que la doctrina y constitución de la iglesia católica proviene directamente de Jesucristo a través de sus apóstoles. Sumado a ello expresaba que esta estructura incluía la jerarquía de San Pedro, los Obispos, con lo cual se debía obedecer.

Lea también: El Seminario, corazón de una Iglesia que cumple 102 años

“Esta doctrina incluye: La eucaristía; La jerarquía y la obediencia a los obispos; La presidencia de la iglesia de Roma; La virginidad de María y el don de la virginidad; El privilegio que es morir mártir de Cristo”.

Fue obispo de Antioquía en el periodo de 70 hasta el 107, fecha en la cual se mantuvo firme en defensa de la iglesia y sus preceptos, una actitud que generó, ante su ferviente pasión, que fuera condenado a muerte por el emperador Trajano, al negarse a la adoración de imágenes paganas.

“En su largo viaje al martirio, en las ciudades donde se detenía mientras era trasladado a Roma, reforzaba a las Iglesias con predicaciones y exhortaciones (…) escribió siete cartas a las Iglesias en las que trata sabia y eruditamente de Cristo, de la constitución de la Iglesia y de la vida cristiana”.

El santo no pretendía dar datos en sus escritos de temas rutinarios que ya conocían sus cercanos, sino que pretendía dejar un legado inmerso en consejo y reflexión.

“Las informaciones fragmentarias que sobre sí mismo fue dejando en sus cartas se han convertido, con el paso de los siglos y la ausencia de otras fuentes, en apuntes de inapreciable valor. Sus escritos no tienen, por tanto, un carácter biográfico, sino circunstancial, y hablan del encuentro de un obispo cristiano condenado a muerte y una comunidad de cristianos que, atraída por su fama, salió a su paso a recibirle y hacer más llevadero su camino”.

«Ahora comienzo a ser un discípulo…Dejen que el fuego y la cruz, bandadas de bestias, huesos rotos, desmembramiento… vengan sobre mí, así siempre y cuando llegue a Jesucristo».

Ignacio murió probablemente en el año 108 en el coliseo romano.

Oración a San Ignacio de Antioquía

Dios todopoderoso y eterno, tú has querido que el testimonio de tus mártires glorificara a toda la Iglesia, cuerpo de Cristo; concédenos que, así como el martirio que ahora conmemoramos fue para san Ignacio de Antioquía causa de gloria eterna, nos merezca también a nosotros tu protección constante.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

Carlos A. Ramírez B.

NOTAS RELACIONADAS

Consolidan alianza entre Liceo Nacional Adultos «Francisco Adolfo Parada y Uniandes 

El objetivo es quebrar la visión de la "educación bancarizada" aquella que limita al estudiante a ser un receptáculo pasivo para dar paso a un proceso de aprendizaje transformador, donde el conocimiento se construye en el diálogo y la interacción constante con el entorno social

La iglesia madre de San Cristóbal celebra 65 aniversario de su consagración

“La Catedral es la sede del obispo, es decir, la sede episcopal, es la iglesia del prelado diocesano, por eso se le llama la Madre de todas las Iglesias"

Monasterio “Santa María del Piedemonte” un espacio de oración en el llano

En el corazón del piedemonte andino, abrazado por el sopor del llano barinés y con las primeras estribaciones de la montaña, germinó hace tres años una obra espiritual inédita: el Monasterio Santa María del Piedemonte

Domingo de Gloria: La vida ha vencido a la muerte en la Catedral 

“Vio y creyó”: Al igual que los discípulos, estamos llamados a ver los signos de la vida donde otros solo ven muerte

La Parroquia San Juan Bautista de «La Ermita» se vistió de fiesta y esperanza para celebrar el triunfo de la vida sobre la muerte

La vida no es difícil; nosotros la complicamos cuando no ponemos a Dios en el primer lugar de nuestra historia

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here