32.4 C
Venezuela
miércoles, mayo 27, 2026
HomeActualidadSanta María Boscardin, la servidora de todos

Santa María Boscardin, la servidora de todos

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Iglesia venezolana reafirma su voz profética en el II Encuentro Regional de Países Bolivarianos

La ponencia central, a cargo del padre Manuel Hurtado (teólogo y docente de la Universidad Católica Boliviana), expuso que la crisis de credibilidad institucional es atribuible a abusos y clericalismo

Papa León XIV: la renovación de la liturgia como expresión de una Iglesia viva

El Papa subrayó la plena continuidad de este principio con el Concilio Vaticano II. Citando el Proemio de la Constitución Sacrosanctum Concilium (SC), destacó que a la asamblea conciliar le corresponde de un modo particular «proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia»

Pentecostés y día del Seminario: Fuego, vocación y esperanza en Venezuela

En un país que atraviesa momentos de incertidumbre y grandes desafíos, la formación de nuevos sacerdotes es un signo de esperanza ineludible

Pentecostés: con el Espíritu Santo somos la humanidad actual de Jesucristo

“Necesitamos al Espíritu Santo porque es el que obra. El cuerpo y la sangre de Nuestro Señor llegan a estar en un pedazo de pan y un poco de vino por la acción del Espíritu que obedece, como Cristo, a la voluntad del Padre”

Presidente OSVEN: “Los seminarios serán comunidades de puertas abiertas, focos de esperanza y centros de discernimiento”

La situación del país nos ha enseñado mucho. Jamás podríamos pensar en los seminarios como casas cerradas o divorciadas de la realidad
spot_imgspot_img

El 8 de junio de 1952, con ocasión de la beatificación de María Bertila, dijo de ella Pío XII: « Es una humilde campesina de nuestra bendita tierra de Italia. Figura purísima de perfección cristiana, modelo de recogimiento y de oración. Su camino, `el camino de los Coches’, el más común. Nada de éxtasis, nada de milagros en vida, sino una unión con Dios cada vez más profunda en el silencio, en el trabajo, en la oración, en la obediencia. De esa unión venía la exquisita caridad que ella demostraba a los pobres, a los enfermos, a los médicos, a los superiores, a todos ».

Nació el 6 de octubre de 1888 en la parroquia de Gola de Brendola (Vicenza), y fue bautizada con el nombre de Ana Francisca; desde muy niña conoció la dureza de la vida ayudando a sus padres en los trabajos del campo. Este era el « camino más común » para las muchachas vénetas antes que llegara la industrialización a esa región. A los 17 años de edad obtuvo el permiso de ingresar entre las Maestras de Santa Dorotea en Vicenza, en donde hizo el noviciado y sus primeros votos temporáneos. Después pasó a Treviso, en donde prestó sus humildes y eficaces servicios en el hospital hasta su muerte, el 20 de octubre de 1922.

Le puede interesar: El Papa: Laicos más responsables para la vida y el futuro de la Iglesia

Se graduó de enfermera para poder ser más útil a los enfermos, a quienes asistía hasta de noche en reemplazo de sus cohermanas. En su diario escribió: « Quiero ser la servidora de todos, porque estoy convencida que así debe ser; quiero trabajar, sufrir, y dejar toda la satisfacción a los demás ». Y añadía: « tengo que considerarme la última de todas, por tanto contenta de ocupar el último lugar, indiferente a todo, tanto a los reproches como a las alabanzas, y hasta preferir lo primero; siempre condescendiente con las opiniones ajenas; no excusarme nunca, aunque me parezca tener razón; nunca hablar de mí misma; los oficios más humildes sean siempre los míos, porque así obtengo méritos ». No le faltaron las ocasiones de sufrimiento.

Lee también: San Pablo, fundador de Los Pasionistas

A los 22 años fue operada de un tumor, pero siguió desempeñando sus habituales ocupaciones soportando el gravamen de trabajo durante la primera guerra mundial. Por los continuos bombardeos los enfermos fueron trasladados a Brianza, y sor Bertila los siguió. Pero en Viggiú la encargaron de la lavandería, y entonces sufrió y lloró a escondidas: « Estoy contenta – escribió -, porque hago la voluntad de Dios ». Al año siguiente regresó a Treviso donde sus enfermos, pero se agravó su mal y durante la segunda operación murió a los 34 años de edad. Fue beatificada en 1952, y canonizada por Juan XXIII el 11 de mayo de 1961.–

Maryerlin Villanueva

NOTAS RELACIONADAS

Iglesia venezolana reafirma su voz profética en el II Encuentro Regional de Países Bolivarianos

La ponencia central, a cargo del padre Manuel Hurtado (teólogo y docente de la Universidad Católica Boliviana), expuso que la crisis de credibilidad institucional es atribuible a abusos y clericalismo

Papa León XIV: la renovación de la liturgia como expresión de una Iglesia viva

El Papa subrayó la plena continuidad de este principio con el Concilio Vaticano II. Citando el Proemio de la Constitución Sacrosanctum Concilium (SC), destacó que a la asamblea conciliar le corresponde de un modo particular «proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia»

Pentecostés y día del Seminario: Fuego, vocación y esperanza en Venezuela

En un país que atraviesa momentos de incertidumbre y grandes desafíos, la formación de nuevos sacerdotes es un signo de esperanza ineludible

Pentecostés: con el Espíritu Santo somos la humanidad actual de Jesucristo

“Necesitamos al Espíritu Santo porque es el que obra. El cuerpo y la sangre de Nuestro Señor llegan a estar en un pedazo de pan y un poco de vino por la acción del Espíritu que obedece, como Cristo, a la voluntad del Padre”

Presidente OSVEN: “Los seminarios serán comunidades de puertas abiertas, focos de esperanza y centros de discernimiento”

La situación del país nos ha enseñado mucho. Jamás podríamos pensar en los seminarios como casas cerradas o divorciadas de la realidad

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here