“Celebrar a la Beata María de San José es celebrar nuestra propia identidad cristiana como venezolanos. Ella nos enseña que la santidad se construye en lo cotidiano, sirviendo al prójimo con amor”
En sus relatos resalta que en la escuela solían llamarla “La palomita”, un apodo que se ella relacionaba con su inocencia y seriedad, su personalidad llana y sincera y su piedad temprana, características que mantuvo durante toda su vida
Acompañado de los familiares de los estudiantes, personal docente y los fieles, Mons. Ayala manifestó en su homilía que todo aquel que ame a Cristo, será amado por su padre