El milagro aprobado por el Vaticano para la beatificación de la Madre Mercedes de Jesús consistió en la inexplicable curación y reanimación de una niña ecuatoriana, un hecho conocido históricamente como el "Milagro Cáceres"
Durante la visita, Mons. Biord le obsequió al Papa dos imágenes de los nuevos santos venezolanos, el doctor José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, elaborados por el artista Juan Carlos Granadillo
“Seguimos trabajando en la tarea de profundizar y culminar con las causas que tenemos en la mano. Pidamos a los laicos, en especial a Don Lucio, que sea intercesor y protector de los sacerdotes, que nos ayude a conseguir el amor a la eucaristía, al sacerdocio, a la Virgen y a la Santísima Trinidad”
Quien presidió la Santa Misa fue Mons. Lisandro Rivas, obispo de la Diócesis, acompañado de los sacerdotes concelebrantes, diáconos, hermanas Siervas de Jesús, servidores y el pueblo fiel de Dios