El sacerdote inició el proyecto el día de su ordenación sacerdotal, desde entonces se ha visto obligado a apelar a la bondad de la feligresía e instituciones que colaboran a través de donaciones y alimentos para quienes allí habitan
“Vivimos de la misericordia, de lo que nos da el pueblo del Táchira. Es impresionante como la providencia de Dios se hace realidad en este hogar, como Dios hace milagros acá"