Esta asamblea se proyecta como un tiempo de gracia para discernir los signos de Dios en un territorio marcado por grandes desafíos sociales y ambientales, pero también por una esperanza germinante en sus comunidades
Los obispos reconocieron y agradecieron la entrega generosa de religiosas, religiosos, laicas, laicos, diáconos y presbíteros que, incluso en medio de amenazas y dificultades, sirven a las comunidades amazónicas