En la homilía, monseñor Lisandro Rivas invitó a acoger el mensaje de misericordia que inspira el patrono de la parroquia, y que se refuerza con el Evangelio proclamado, en el cual Jesús invita a perdonar y a ser compasivos
La ceremonia revistió además un especial matiz diplomático y ecuménico. Se contó con la asistencia del Embajador y el Cónsul de Portugal, el Embajador de Egipto, el Embajador de Japón y el Encargado de Negocios de Estados Unidos
La Santa Eucaristía en la Basílica Nuestra Señora de la Consolación fue presidida por Mons. Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la diócesis de San Cristóbal, en compañía del diácono Jesús Reyes, los servidores del altar, las distintas cofradías y una hermosa multitud de fieles
El pasaje evangélico de este domingo nos recuerda con precisión que "quien dé a beber tan solo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser discípulo, no perderá su recompensa"