La Iglesia Católica honra la Presencia de Cristo en la Santa Eucaristía con una fiesta especial que debe a Santa Juliana de Lieja, monja del siglo XIII nacida en Bélgica, que tuvo un gran amor por la Eucaristía
“Que la participación en las procesiones Eucarísticas especialmente de familias, niños y jóvenes sea un valiente testimonio de fe y un recordatorio para todos de que Dios está presente entre su pueblo y los acompaña en su vida diaria”
La Tradición no se limita solo a un decir. Tiene su efecto sacramental que adelanta en el tiempo y en la historia el banquete del Reino de Dios en la eternidad.
La solemnidad del Corpus Christi, con la procesión con la hostia consagrada, es una de las fiestas más sentidas y uno de los momentos de oración más intensos. Esta celebración recuerda la presencia real de Jesús en la Eucaristía