El 25 de enero, solemnidad de la Conversión de San Pablo Apóstol, a las 17:30, en la Basílica de San Pablo Extramuros, el Papa presidirá las Segundas Vísperas con ocasión de la 59.ª Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos
“La Iglesia nos llama desde el profeta Isaías cuando nos dice que el ayuno que a Dios agrada también es el dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, en otras palabras, hacer vida el mandamiento del amor, todo aquello que hicieron a los más pequeños me lo hicieron a mí”
Recordó que la Iglesia como madre y maestra invita en este tiempo a retornar la mirada a Cristo y prepararse para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor
“Yo creo que nosotros estamos ayunando hace muchos años, pero si lo ofrecemos como una penitencia, es saludable. El ayuno está para enseñarnos a aprender a decir sí y también a decir no”